Desde el 11 de septiembre de 1973, Álvaro y el profesor tuvieron que ocultarse. Había sido derrocado, en Chile, el gobierno del presidente Allende, truncando el proyecto de la Unidad Popular. Pinochet, implacable asesino, toma el poder y persigue a quienes se oponían al golpe de estado, máxime si habían colaborado con el gobierno depuesto a balazos. Ambos se sabían parte de ese grupo.
En mi entrega anterior, expuse algunos de los apartados de la Guía para la Fase Intensiva de Consejo Técnico Escolar y el Taller Intensivo de Formación Continua para Docentes: Plan y Programas de Estudio de la Educación Básica 2022, particularmente, la dirigida a educación primaria, que la Secretaría de Educación Pública (SEP) difundió antes de que culminara oficialmente el ciclo escolar 2021-2022.
Al momento de escribir esta columna se mantiene incógnita la designación del relevo al frente de la SEP, posición que será desocupada una vez que su actual titular, la maestra Delfina Gómez Álvarez, entre en funciones como coordinadora del Comité de Defensa de la Cuarta Transformación en el Estado de México, en su camino hacia la candidatura de Morena en la elección para gobernar esa entidad.
Las situaciones de acoso, bullying y violencia escolar son cada vez más frecuentes en un contexto de violencia y crueldad. Los sistemas educativos tienen ante sí un reto que pueden enfrentar con pedagogías inclusivas que reivindican la colaboración, la solidaridad y la compasión.
Notas de prensa recientes destacan violencia sexual contra niñas en las escuelas, deshonor entre el magisterio y rechifla de maestros de San Luis Potosí a la secretaría de Educación Pública, Delfina Gómez Álvarez. Son ejemplos del malestar de un sistema educativo que se deteriora paso a paso.
A pesar de ser uno de los sectores más fuertes y aguerridos en el entorno sindical, el papel de la mujer en estas organizaciones todavía no logra el reconocimiento que merece, mucho menos la paridad en los cargos en la gran mayoría de las dirigencias sindicales de este país.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.