Al momento

Educación Media Superior ¿qué hay que fortalecer en 2013-2018?

¿Qué ha pasado con la Educación Media Superior en...

Chihuahua, sede del Foro Regional sobre Educación Media Superior

  Chihuahua Con miras a cumplir los objetivos del gobierno de...

Académicos vigilarán consulta sobre modelo educativo

Los foros de consulta para revisar el modelo educativo...

Aprender en casa y en la escuela

Pensar que hay una distinción tajante entre el aprendizaje en casa y el aprendizaje en la escuela es un error, porque en realidad se conectan. Una visión que empobrece es asumir que toda la dimensión formativa, y más la que tiene que ver específicamente con el discernimiento ético, los afectos y la madurez socioemocional, sólo corresponde a la casa. Y que sólo a la escuela le corresponde la instrucción técnica y el contacto con la realidad circundante, lo natural y lo social, tampoco es aceptable.

La separación se hace artificial, si se ve como exclusiva y excluyente. Se puede entender que debería estar presente en la vida familiar al discernimiento ético, la consolidación afectiva y el despliegue de las habilidades socioemocionales. Pero no toda familia está en condiciones de ofrecer ese aprendizaje en forma consistente. Del lado de la escuela debe haber especial atención en el descubrimiento del mundo natural y social, y en acompañar a la generación joven para el dominio de las herramientas del lenguaje, de la formalización matemática y especialmente todo aquello que empodere para arraigar las posibilidades de seguir aprendiendo con los propios medios. Distinción sí, pero no separación; sobre todo, complementariedad.

Que en casa les canten a los niños, pero que el pentagrama lo aprendan en la escuela no se restan, se coordinan y se enriquecen mutuamente. Así se traslapan los mundos sin disolverse el uno en el otro. Hacen mal algunos maestros cuando dicen, por ejemplo, “yo no les tengo que enseñar las elementales normas de respeto”, claro que sí tienen que reforzarse en la escuela. En la casa se debe brindar a los maestros autoridad, en lugar de dirigirse a ellos con calificativos despectivos, y al revés también: los maestros deben reforzar la autoridad de los padres y no decir “es que tu papá no sabe nada” o “cuando te ayudó en las divisiones, nada más lo echó a perder”.

Que los adultos se desacrediten entre sí es muy negativo para los niños y tiene un efecto de desánimo muy grave. Nos tenemos que ayudar y tiene que haber una gran alianza entre padres y maestros. Aunque el aprendizaje se obtiene en espacios específicos, su naturaleza es en sí misma expansiva; en casa hay cosas que el ambiente familiar puede y debe enseñar, que tienen que ver también con conocimiento del mundo. Los niños no se deben perder el valioso conocimiento del entorno que puede aportarle su familia; desde las formas más sencillas de navegación, alimentación y tradiciones, hasta la ocupación de la mamá o las memorias del abuelo. Por supuesto, deben superarse ciertos resabios de la tradición, de manera que no se abone a los clichés del tipo “las mamás deben enseñar a las niñas a ‘cuidarse’”.

Del otro lado, la escuela tiene que hacerse cargo también de reforzar el discernimiento ético: todos los días hay formación cívica –o debe haberla– sobre autocuidado, deberes de escucha y formación de hábitos. De nuevo, es más moverse con fluidez entre los polos, sin pensar que hay una frontera donde definitivamente se acaba.

No separados, pero no invadidos; eso tampoco. Todos los proyectos totalitarios quisieron capturar la escuela y usarla para programar actitudes, pretendiendo superar y desacreditar a la familia para modelar la afectividad y las convicciones de los niños. O las familias, creyendo que son dueños de los niños y sus derechos, pueden querer contender la dimensión laica y universal de la educación nacional obligatoria.

En el otro extremo, que la escuela sea sólo un espacio informativo no es ni posible ni deseable, es también una arena donde las niñas y niños ejercitan sus valores, donde aprenden reforzadamente del respeto, de la colaboración, de la consideración. Idealmente son los valores de la casa, pero llevados al ejercicio, y los maestros tienen, no sólo que permitirlo, sino propiciarlo y convocarlo, pero sobre todo tiene que haber un gran diálogo permanente.

Es muy desconcertante que las familias se quejen de la escuela cuando literalmente, por varias horas, dejan a sus hijos con adultos que no conocen. ¿Por qué hacer eso? Debemos saber quién es el maestro de nuestros hijos; como maestros, es fundamental saber qué le voy a plantear al chico o a la chica, y no lo podré hacer si no tengo idea de cómo es su familia. Sin separación y sin confusión: la escuela y la casa se necesitan para aprender, como es derecho de cada niña y niño.

Comentarios

Lo último

El gabinete 2024, las ciencias y las humanidades

Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.

Educación: Un desafío común, una solución colectiva

Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!

Monstruo bicéfalo

En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Termina un ciclo de Vía Educación

En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo:  Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.

Newsletter

spot_img
spot_img

El primer año de bachillerato, el mayor desafío para la retención escolar: investigadores

Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.

Óscar del Río: ‘PISA 2025 sí va’ tras confirmación de la SEP

Sobre ello, Óscar del Río, comisionado de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu), celebró esta decisión, destacando que ello confirma la participación de México en PISA tras la afirmación del presidente AMLO de que el país formará parte de esta evaluación internacional. La prueba PISA, que se aplica a estudiantes de 15 años, es crucial para medir el rendimiento académico en matemáticas, ciencia y lectura.

Pide AMLO a CNTE no usar violencia en sus manifestaciones. “Entregaré costal de piedras”, advierte

En su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador volvió a denunciar las agresiones por parte de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) contra policías capitalinos la semana pasada. Durante el ataque, se lanzaron piedras arrancadas de las banquetas de la Corte a las fuerzas del orden en Palacio Nacional.