Hace unos días, sostuve una amena e interesante conversación con algunos profesores de educación primaria y secundaria. Como parece obvio, el tema que dio para hablar en demasía, fue el relacionado con los “Foros de Consulta” que el gobierno encabezado por el Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador, viene realizando en el país con el propósito de lograr un “Acuerdo Nacional Educativo”. Acuerdo que, a decir de muchos colegas, habrá de dar paso a la cancelación de la mal llamada reforma educativa que logró imponer el gobierno de Peña Nieto y compañía.
La imaginación no es suficiente para recrear la serie de eventos de aquel, no tan lejano 26 de septiembre de 2014, cuando en Iguala, Gro., se cometió uno de los mayores crímenes que la historia de México tiene registrada; apenas superado por ese lamentable y trágico evento del 2 de octubre de 1968, cuando estudiantes fueron reprimidos y asesinados por un gobierno tirano, represor y antidemocrático.
Desde que ingresé a este maravilloso mundo de la docencia, he tenido claro que la planeación es un ejercicio fundamental en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Como docente, es uno de las principales actividades que realizo con el propósito de vislumbrar, todo aquello que se refiere a la generación de conocimientos en mis alumnos.
Los medios de comunicación cubrieron la mayor cantidad de ángulos posibles. El morbo, la nota o simplemente el deseo de informar a los mexicanos y extranjeros, hizo que aquella mujer que, durante los sexenios de Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa tocara los cuernos de luna con las manos, ocupara la mayor parte de los noticiarios y redes sociales.
Vaya regreso que tuvieron los maestros después de su receso escolar: la liberación de la maestra Elba Esther Gordillo en las últimas horas del 7 de agosto; el anuncio de que Gilberto Guevara Niebla, aún consejero del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), se sumaría al equipo de transición de Esteban Moctezuma, próximo Secretario de Educación Pública; los horrores, errores y burlas de las que fue objeto la Secretaría de Educación Pública (SEP) por una mano con seis dedos que apareció en el libro de 2º grado de matemáticas de primaria; la sustitución del Acuerdo 696 (por el que se establecían las normas generales para la evaluación, acreditación, promoción y certificación en la educación básica) por el 12/05/2018 (por el que se establecen las normas generales para la evaluación de los aprendizajes esperados, acreditación, regularización, promoción y certificación de los educandos de la educación básica); y la nueva moda de la SEP denominada “Clubes” en preescolar, primaria y secundaria (además de los ajustes administrativos en cuanto a las cargas horarias, el tiempo de receso de los alumnos, y la elaboración de proyectos a partir de una madurez organizacional); fueron, algunas de las noticias más relevantes que, debo decirlo, a más de uno lo dejaron boquiabierto.
En promedio, 800 mil docentes de preescolar, primaria y secundaria, han dejado su receso escolar para recibir, a partir del 6 de agosto, una capacitación con relación al modelo educativo 2017 que, en su momento, fue impulsado por el ex Secretario de Educación, Aurelio Nuño pero que, en los hechos, sigue siendo un tema por demás polémico. Y menciono que sigue siendo polémico, dadas las circunstancias políticas y educativas que se vivieron en su momento y que, quienes nos encontramos insertos en el medio educativo, conocemos muy bien: consultas simuladas; insuficiente capacitación y actualización del profesorado mexicano; falta de recursos o, más bien, desvío de recursos para posicionar la imagen política de ese Secretario; escasa o limitada atención a la infraestructura de las escuelas que fueron afectadas por el sismo del pasado 19 de septiembre y, de otras, que no necesariamente vivieron ese trago amargo; en fin, las problemáticas con seguridad usted las conoce y, como le digo, las conoce muy bien.
Después del 1º de julio todo cambió. Uno de los más fieles aliados del peñismo, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), giró el timón como se esperaba. La reforma educativa que jamás se cansó de impulsar, dejó de ser bondadosa. La evaluación educativa, esa que tanto lastimó a los maestros y maestras de México por su carácter punitivo, ahora sí sería revisada. La capacitación y mejores salarios, simulados y/o fingidos a través del derroche de recursos de un ex Secretario de Educación, gris y parco como lo fue Nuño, ahora sí serían exigidos.
De nueva cuenta la evaluación docente y la cancelación de la reforma educativa salieron a relucir, una vez que el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, venció apabullantemente en las urnas el pasado 1 de julio a sus símiles: Ricardo Anaya, José Antonio Meade y Jaime Rodríguez “El Bronco”.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.