En los últimos días, hemos sido testigos de una serie de eventos en los que la “negociación”, como principal punto para dirimir un conflicto, ha sido más que evidente.
“Tribus y territorios académicos” de Tony Becher (2001), fue un texto que hace años tuve la oportunidad de leer y que, de manera personal, me pareció de lo más interesante dado el debate que este autor plantea con relación a las disciplinas y las especialidades cuyas características o rasgos particulares, han dado paso a la conformación de tribus o comunidades profesionales en este mundo, donde el conocimiento, no puede desligarse del espectro social que lo ha construido.
En estos días, en los que el país está convulsionado por los innumerables sucesos que parecen no tener fin, y cuya línea ha sido la injusticia que la misma corrupción e ingobernabilidad abraza a buena parte del territorio mexicano; es cuando debemos mantener la calma y analizar concienzudamente los hechos/contextos para fijar, responsablemente –quienes tenemos la oportunidad de expresar algunas ideas por este u otros medios–, una posición sobre éstos.
Lo ocurrido el pasado fin de semana en Nochixtlán, Oax., entre los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y policías federales y estatales, dejó entrever la lucha desmedida por el poder que, en los últimos días, ha arreciado en las más altas esferas de la política mexicana; de manera particular, entre los futuros “presidenciables” del partido tricolor: Osorio Chong, Videgaray y Nuño Mayer. Obviamente, Manlio Fabio Beltrones, los descartamos por el momento, dada su renuncia a la dirigencia nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que hizo pública el pasado lunes. Explico por qué, de buenas a primeras, afirmo esto.
En días pasados se concretó la detención tan anunciada del dirigente de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), Rubén Núñez, así como también, de Francisco Villalobos, Secretario de Organización de la misma.
Eclipsados por lo que en el terreno político ocurrió el pasado 5 de junio, el tema educativo pareció diluirse en la inmensidad de los infortunios partidistas. El Secretario Nuño por su parte, no halló la manera de llamar la atención, cual preludió de una tormenta en su carrera política hacia la silla grande; esto, por los resultados electorales que se obtuvieron en varias entidades de la República Mexicana, particularmente en Oaxaca, donde la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), cambió su estrategia logrando con ello, poner en serios aprietos a quien, desde su oficina, dirige los destinos de la educación en nuestro país –y se siente presidenciable–.
Después de que Emilio Chuayffet dejara el puesto que inicialmente su jefe le asignó en los primeros días de su gobierno. La Secretaría de Educación Pública (SEP), fue ocupada por quien hasta ese momento se había desempeñado como jefe de la oficina del Presidente: Aurelio Nuño Mayer. ¿Su mérito? Ser “el cuate” de Peña Nieto.
Muchos de los que nos encontramos en el medio educativo, hemos visto en los últimos años, cambios vertiginosos en el Sistema Educativo Mexicano (SEM); cambios que, sin lugar a dudas, han puesto en movimiento a ese monstruo reumático que por años padeció una enfermedad casi incurable. Sus causas, pocas veces comentadas pero ampliamente conocidas, han dejado entrever la podredumbre que por años prevaleció, y aún prevalece, en dicho Sistema, pero, vayamos por partes, porque de este asunto varias cosas se desprenden.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.