El último libro de Fernando Escalante, Historia mínima del neoliberalismo, ofrece un recuento, rico en detalles, sobre de dónde vienen, en qué consisten y cómo han logrado imponerse con la fuerza con la que lo han hecho las ideas centrales de ese programa intelectual y político.
Quedan 3 años de gobierno y se ve que Aurelio Nuño no quiere perder ni un minuto. Desde que asumió el cargo, hace poco más de un mes, no ha parado. El wunderkind torbellino visita escuelas los lunes, se reúne con maestros y padres de familia, negocia con gobernadores y líderes magisteriales, habla con representantes de los medios y asiste a eventos de la ANUIES, el INEE y el SNTE, por citar unos cuantos.
A lo largo de los últimos años, la violencia se nos ha ido colando entre los huesos y ha terminado por instalarse como parte del orden natural y mexicanísimo de las cosas. Hace unos días tuve oportunidad de constatarlo en una conversación con un chico mexicano de 14 años proveniente de una familia de clase media alta.
Hay libros que uno busca y otros libros que te encuentran a ti. The Road to Character, de David Brooks, editorialista del New York Times, cabe para mí, en el segundo cajón: un libro gordo de tapa naranja que me instó a ser comprado y que, una vez empezado, no pude dejar de leer (y de recomendar a todo el que se cruzaba por mi camino).
En el mensaje con motivo del Tercer Informe de Gobierno, el presidente Peña Nieto anunció dos medidas potencialmente muy importantes para la educación: la emisión de Bonos de Infraestructura Educativa y la inclusión del Programa Nacional de Inglés para educación básica en el proyecto de egresos 2016. Si tomamos en cuenta las gravísimas deficiencias existentes en infraestructura escolar y en inglés, los anuncios mencionados parecieran, en efecto, muy relevantes.
La llegada de Aurelio Nuño a la cabeza de la SEP constituye un claro refrendo de la prioridad concedida por el gobierno del presidente Peña Nieto a la reforma educativa. Difícil no verlo así, dada la gran cercanía de Nuño con el presidente, su notable habilidad para tejer acuerdos, así como para operar con éxito tareas e iniciativas –varias de ellas en el ámbito educativo– singularmente complejas en términos políticos.
El lunes de esta semana reiniciaron clases los alumnos de primaria y secundaria del país. Siete días antes, retomaron sus actividades laborales los docentes y los directivos escolares para participar en los Consejos Técnicos Escolares de sus respectivos planteles. Entre el ciclo escolar pasado y el que recién inicia, los alumnos de educación básica y normal tuvieron 40 días naturales de vacaciones de verano. Por su parte, los docentes y el personal directivo disfrutaron de 33 días de asueto veraniego. Cuatro días menos, en el caso de los alumnos y alrededor de 11 días menos en el caso de docentes y directivos, en relación a lo que ocurría antes del ciclo escolar 2013-14.
En tiempos recientes, la rendición de cuentas ha pasado a ser vista, a nivel internacional, como ‘la palanca’ más importante para mejorar los resultados educativos. Esta visión descansa en la idea de que contar con información regular y confiable sobre el desempeño de las escuelas, constituye probablemente la herramienta más poderosa y costo-efectiva para alinear los incentivos de los muy diversos y numerosos actores que participan en la actividad educativa, en favor de mejores resultados en las aulas.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.