Acontecimientos internos y externos han vuelto a destacar la urgencia de que la sociedad y el gobierno mexicanos tomen en serio el artículo 3o. de la Constitución. En lo interno, una de las señales graves es el hecho de que las élites políticas integraron el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación según sus intereses para el 2018 y el 2024. Se trata de una acción grave del Senado que socava las bases institucionales de la democracia mexicana, uno de los principios fundamentales del artículo constitucional que fija los valores para la formación de los mexicanos. ¿Cómo puede la escuela trabajar con orientación a la democracia en un entorno legislativo adverso sobre un asunto tan trascendente? Es una señal, entre otras, de cómo la élite política desprecia a la sociedad.
México está a la espera y, en muchos lugares de trabajo del sector educativo y en muchas escuelas, se encuentra en una espera activa. Una de las formas en que se ha definido la reforma educativa es que "constituye una transformación profunda del modelo educativo para mejorar la calidad de la educación" (SEP, 2016, El Modelo educativo 2016. Presentación, p. 1).
Aunque no han terminado las dificultades que enfrenta la implementación de la reforma de la educación, parece que sí están amainando. Debido a que todo el tiempo se ha tratado de un problema de la relación entre Constitución y vida social, entre la formalidad de la norma y su realización como vivencia, como criterio y reglas de acción, ello ha puesto de manifiesto la capacidad real del gobierno para cumplir y hacer cumplir la Constitución, como dice el texto que se utiliza en las tomas de posesión de alguna responsabilidad originada en el voto popular o en la designación por autoridad constituida.
La educación, como varios asuntos públicos de primera importancia para la sociedad, se encuentra viviendo el final del sexenio, no en el sentido temporal, sino en el político. El presidente Enrique Peña tiene bajos niveles de apoyo que contrastan de manera dramática con las enormes responsabilidades que tiene como depositario del Poder Ejecutivo Federal.
Como ha ocurrido con muchos problemas sociales y políticos de esta administración federal y sus contrapartes estatales involucradas, las dificultades para realizar la reforma de la educación ya parecen asunto rutinario, como si fueran una parte imprescindible del proceso político.
Extraño parecerá el título de estas reflexiones pues, cualquiera dirá que la educación está dentro de la Constitución, que es uno de los derechos reconocidos y sobre el cual los gobiernos estatales y el federal tienen claras obligaciones.
Aunque ya la cuestión de los maestros que se oponen a la reforma educativa se ha mezclado con otros problemas sociales y políticos que los gobiernos deben atender, de todos modos es bueno responder la pregunta inicial.
De nueva cuenta, los muertos son señal de alarma en un sistema político, el mexicano, que no resuelve las necesidades de la sociedad conforme a sus obligaciones con los derechos humanos. Oaxaca ahora asusta. Como es habitual en el gobierno, ve surgir los problemas, hace declaraciones y promesas y retarda las soluciones. La voz-silencio de los muertos aparece y modifica los horizontes.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.