Los secretarios de Educación, Delfina Gómez Álvarez, y de Salud, Jorge Alcocer Varela, encabezaron la primera reunión de trabajo en la que se evaluaron las distintas acciones que se emprenderán para favorecer un retorno seguro a clases presenciales, en aquellos estados con semáforo epidemiológico en color verde.
Las Secretarías de Salud y de Educación Pública sostendrán una reunión el próximo viernes 19 de marzo, para definir el calendario de apertura de los planteles escolares, en aquellos estados en semáforo epidemiológico verde.
Como lo adelantó la Secretaría de Salud, el encuentro, que contará con la presencia de la Titular de Educación, Delfina Gómez Álvarez y su equipo de trabajo, servirá para afinar los detalles de este propósito.
La Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) considera importante realizar una investigación que, vinculada a la realidad educativa, contribuya a formar mejores maestras y maestros, y produzca conocimiento pertinente para alcanzar la mejora educativa, con sentido social y de cambio.
La Secretaria de Educación Pública, Delfina Gómez Álvarez, sostuvo que no es posible realizar un regreso a clases presenciales de forma generalizada, ya que cada plantel del país tiene su propio contexto y características para definir la forma en la que se realizaría ese proceso.
El ejercicio pleno del derecho a la educación requiere necesariamente de prácticas educativas que estén ejecutadas por profesionales con una formación sólida y amplia experiencia en la materia. Además, de las condiciones necesarias para su desarrollo e implementación de estrategias enfocadas al aprendizaje de los estudiantes.
Frente a los señalamientos de la Asociación Nacional de Escuelas Particulares (ANFE-ANEP), sobre un posible regreso a clases presenciales en las escuelas privadas afiliadas, el próximo 1 de marzo, la Secretaría de Educación Pública (SEP) informa que la apertura de los planteles educativos dependerá de las disposiciones sanitarias vigentes.
La Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) publicó el estudio Experiencias internacionales de apoyo a la educación durante la emergencia sanitaria por COVID-19: Balance y aportaciones para México, en el que presenta una serie de propuestas que buscan contribuir al fortalecimiento del Sistema Educativo Nacional (SEN) para responder a futuras emergencias con oportunidad y eficacia.
En su primer mensaje a los integrantes de los Consejos Técnico Escolares (CTE), la Secretaria de Educación Pública, Delfina Gómez Álvarez, aseguró que estará muy cerca del magisterio, de las madres y padres de familia, de las figuras educativas y de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes del país.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.