El diccionario de la Real Academia Española define la palabra alumno, como la “persona que recibe enseñanza, respecto de un profesor o de la escuela, colegio o universidad donde estudia”; y la palabra estudiante como la “persona que cursa estudios en un establecimiento de enseñanza”, a lo que podemos llamar sinónimo, pero si formuláramos una pregunta a los habitantes de cualquier ciudad, incluyendo a nuestro amable lector: ¿estaría usted de acuerdo en colocar videocámaras de vigilancia en las escuelas donde estudian sus hijos? Ya sean escuelas de educación preescolar, básica, media o superior; a lo que vendría inmediatamente el porque de su respuesta: ¿por qué si? ó ¿por qué no?
El nacimiento de este nuevo siglo nos invitó a la planeación de nuevos horizontes y perspectivas que toda persona, empresa, institución y estado requieren vislumbrar a fin de no ser sorprendidos en el futuro; los retos que esperan a la humanidad empiezan a navegar en la sociedad como lo vemos en la actualidad y en la llamada globalización en donde la desigualdad de oportunidades es constante ya que los pueblos de escasos recursos económicos, tecnológicos, culturales e intelectuales, se encuentran en circunstancias adversas al no poder competir en igualdad de condiciones con el mercado local, nacional y mundial; los grandes capitales se apoderan de la diversidad de consumidores, los estragos ambientales son inevitables por los abusos del hombre, las manchas de concreto cada vez son mas grandes, los valores universales se encuentran divagados y el hombre en su intimidad se encuentra en la oscuridad.
Cada vez más personas se están dando cuenta de que pueden sumarse al Movimiento Maker, el cual lo que está realizando en gran parte del mundo y en nuestro país no es una eventualidad, por el contrario es una tendencia mundial que se está haciendo presente en cada vez más personas, deseosas de ser, de hacer y de transformar su propio entorno, así como a su propio ser, incluso desde la comodidad de su hogar con el simple hecho de tener una idea, algunas herramientas, conectividad y las ganas de hacerlo; esto es el principio de generar en casa lo que necesitemos en vez de comprar productos o servicios.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.