Este miércoles 1 de enero inició el año bisiesto 2020, su número es cabalístico, además con dicho año se cubrirá la primera quinta parte del siglo XXI, ¿Cuál es la relevancia del año 2020 en educación?
Desde muy joven aprendí que ser de izquierda era tener mente abierta y estar a favor de todo tipo de cambios sociales, la gente de derecha es de mente estrecha a la que le asusta todo lo nuevo.
Ser de izquierda también consiste en luchar al lado de los pobres, de los que nada tienen (y que son miles o millones) y oponerse a los abusos, ostentosidades e injusticias de los que tienen de sobra (que son pocos).
El pleno de la Cámara de Diputados ha acordado recientemente para dar indicaciones a los sindicatos (incluido el SNTE) de que a partir de enero de 2020 el proceso de elección de sus dirigencias de todos los niveles e instancias deberán hacerse a partir del voto, libre, directo, secreto y universal; de esta manera se rompe el estilo hegemónico que prevalecía en el SNTE de decidir (elegir dirigentes) a partir de formas indirectas por delegados en un espacio de congresos (seccional o nacional) férreamente controlados casi siempre. Con esta medida no estamos diciendo que se acaban las imposiciones y llega por fin la democracia al SNTE. No, pero puede entenderse como un avance o una oportunidad que deberán aprovechar las fuerzas democráticas.
El presente artículo surge a partir del reconocimiento de dos supuestos básicos que se han generado a partir de la revisión de la literatura especializada en el campo. Dichos supuestos son los siguientes:
La profesionalización docente es la tarea o el conjunto de prácticas de los y las educadores en donde descansa el potencial éxito o posible fracaso de toda reforma educativa. Y
Que ante el viejo dilema de si la docencia es un oficio o una profesión, se ha optado en el reconocimiento de que la docencia es una profesión de Estado y por lo tanto deberá someterse a una serie de reglas y de regulaciones definidas desde la profesionalización en ese sentido. En dicha definición se reconoce que estamos muy por debajo de lo que se reporta en países afines de la región.
La educación inicia con el reconocimiento de las diferencias y las diversidades socio – culturales y la exigencia de educar tomando en cuenta dichas diferencias con la finalidad de establecer adaptaciones curriculares en contexto; su contraparte es la exclusión, la discriminación, el aislamiento, la marginación, la invisibilización de los sujetos, los grupos y las comunidades. Esto da pie a un reciente debate inclusiones vs. exclusiones.
Este sábado 30 de noviembre se inauguró la edición 33 de lo que se conoce a nivel internacional como la Feria Internacional del Libro (FIL Guadalajara). En esta semana nuestra ciudad se convierte en el centro cultural a nivel internacional. Hoy el invitado es el enigmático país de la India. Y se esperan cosas nuevas.
Parece que el debate no se ha agotado del todo, en el espíritu de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) se pretende pasar de la calidad a la excelencia del servicio educativo y ello, sólo por el deseo o a partir de un decreto que viene de arriba. Dicha propuesta, no se reduce a un asunto de simples conceptos o del cambio en el uso de las palabras, tiene más de fondo y en el fondo se encuentran algunas contradicciones que es necesario debatir. Los argumentos son como sigue:
En una ocasión estaba en un Seminario frente a una colega doctorada en Harvard, ella hablaba acerca de una metodología novedosa que cruzaba etnografía, con dialogicidad e investigación acción participativa; al final me acerqué a ella y le pedí que si era tan amable en compartirme lo que había presentado. Ella amablemente me dijo que no podía hacerlo porque aún no concluía con su trabajo que todo eran borradores, que yo podría conocer su trabajo, hasta que la investigación quedara concluida y se publique.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.