La escuela pública mexicana camina con muchos apuros, con muchas prisas que no tienen sentido, con muchas persecuciones y prescripciones en una tarea a la que se le concibe como obsesión y no por el placer de educarse o de ser educado o educada. De esta manera, habría que cambiar la visión de un dispositivo centrado en la obligación, por otro que esté basado en la investigación y en el uso crítico del conocimiento.
Manuel Cstells tenía razón cuando afirmaba que, con la llegada del siglo XXI, hemos pasado de una época de cambios a un cambio de época. Estamos ante tiempos de profundos cambios en donde el avance tecnológico por un lado y las nuevas exigencias a partir del desarrollo social de los sujetos por el otro, han contribuido a modificar el panorama educativo. Hoy en día las ideas pedagógicas no satisfacen, con la finalidad de poder entender los fenómenos educativos y las propuestas pedagógicas de vanguardia tampoco sirven plenamente para responder ante una demanda que cada día se hace más compleja y se asocia con distintos elementos igualmente complejos.
La guerra es uno de los traumas más terribles que nos pueden pasar a los seres humanos, no solo es el conflicto entre países y la confrontación militar, también y más importante son los riesgos y las implicaciones colaterales y el daño moral, físico y existencial que implica a las personas.
Es el 17 de marzo del año 2020, las autoridades de gobierno en el ámbito federal y estatal se enteran del inminente peligro del contagio masivo producido por un nuevo virus llamado Covid -19 o coronavirus, ya en China como en Europa se había propagado con relativa facilidad generando con ello cientos de muertes. La ONU a través de la OMS declara al mundo que estamos ante una Pandemia de riesgos y de pronóstico reservado.
Firmemos, por la paz, actuemos por la paz, manifestémonos por la paz, con congruencia, desde la escuela. A partir del deseo de paz, de las y los niños pequeños debemos hacer que los grandes aprenden. Todas y todos los ciudadanos el mundo no queremos un entorno de guerra entonces ¿Por qué la paz no se impone de una vez y para siempre?
Uno de los engranajes claves del funcionamiento del sistema, educativo nacional, está relacionado con el trabajo docente, el desempeño profesional de maestras y maestros viene siendo la pieza clave para garantizar buenos o malos resultados, para cumplir con metas y aspiraciones en el plano de la política y de la pedagogía y para legitimar que los recursos y los esfuerzos que se invierten en educación vale la pena hacerlo.
En el presente gobierno vivimos la tercera versión de una reforma que no termina por cuajar. En México desde los primeros días del nuevo siglo se ha iniciado un intento por reformar el sistema educativo. Los intentos de reforma pretenden incidir globalmente en todo la organización y funcionamiento del sistema y en dichos intentos padrinos hablar de etapas o de iniciativas coyunturales.
El pasado 31 de enero en la ciudad de Coatzacoalcos en el estado de Veracruz, se llevó a cabo la primera asamblea “para el análisis de los planes y programas de estudio para la educación básica versión 2022”, de esta manera se inaugura un nuevo intento por concretizar la propuesta curricular de la Escuela mexicana (le quitaron lo de nueva).
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.