La pandemia por el Covid 19 ha venido a trastocar casi la totalidad de la vida pública, en las instituciones, en los sujetos y en las relaciones sociales. El nombre Covid – 19, ha sido usado desde marzo del 2020 como una forma para referirse al riesgo de infección de este virus que generó todo un revuelo mundial (pandemia) y el cambio en las políticas públicas y decisiones sociales de los sistemas de salud y de educación de la mayoría de los países del mundo.
Según el diccionario, un intelectual es un personaje que se dedica al estudio y la producción académica a través de la reflexión crítica sobre algún segmento de la realidad y a su vez es capaz de comunicar sus ideas con la pretensión de influir en sectores de la sociedad, alcanzando cierto estatus de autoridad ante la opinión pública o ante la comunidad especializada que tiene acceso a su producción.
El inicio de todo gobierno en nuestro país cuya duración es de un sexenio comienza con frescura, bajo un ambiente festivo y de celebración, hay promesas y augurios de un mejor funcionamiento de la mayoría de las áreas o espacios del sistema. De esta manera el gobierno de López Obrador al que se le conoce como el de la Cuarta Transformación, inició con una serie de anuncios y de promesas fuertes en torno a los cambios que estaban por venir.
La educación de hoy transcurre en escenarios inéditos, entre la exigencia de derechos y la respuesta a nuevos desafíos. En ello, también requerimos replantear el valor formativo del acto de educar en el mundo presente.
Han transcurrido los primeros días del mes de enero del año nuevo (como suele decirse popularmente) y tanto en las esferas de gobierno federal y estatal no se anuncian compromisos puntuales para este año que transcurre día a día.
El contexto de la pandemia apenas nos dejó respirar un poco y sus amenazas regresan justo al final de las vacaciones invernales. Los anuncios políticos no son claros ni tampoco generosos. De nuevo se anuncia un regreso a la escuela sin escuelas, los aparatos volverán a encenderse y al otro lado de las pantallas estará la voz y las imágenes de los sin rostro junto con las y los de docentes.
Toda investigación inicia a partir de plantear preguntas, de vincular lo que se sabe con lo que se desea o se necesita conocer, las preguntas son el horizonte de la indagación, deben ser pertinentes, novedosas, que garanticen la generación nuevos conocimientos. La pandemia como fenómeno global nos hizo regresar a cero, mucho de lo ya sabido ha perdido su valor y su pertinencia, ahora estamos de frente ante la generación de nuevas preguntas porque se tienen la necesidad (urgente) de nuevos conocimientos.
Con la aprobación de la Ley General de Educación Superior, la cual fue promulgada desde el año 2019, se genera visibilidad y una nueva forma de organización de las instituciones de educación superior (IES), al dividirlas en tres tipos:
Universidades tradicionales.
Institutos tecnológicos.
Instituciones abocadas en las tareas de formación docente.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.