Como era de esperarse, una asociación privada se sintió aludida por mi artículo “El (falso) debate sobre PLANEA 2016” y respondió con su estilo acostumbrado: airada, superficial y propensa, como los malos toreros, al espectáculo pero no al arte. Ni hablar: es lo que hay, dicen los españoles.
Más allá del lucro mediático y político con que una asociación privada –frecuentemente hostil con los maestros mexicanos y la reforma educativa– pretendió distorsionar los hechos, el presunto debate sobre la prueba del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes, mejor conocida como PLANEA, partió de un supuesto falso: que esta evaluación a estudiantes había sido “cancelada” y no se realizaría en 2016. Pero ¿ésa fue la realidad? Veamos.
Al terminar la presentación de los resultados de Planea Básica —una prueba que mide parcialmente el desempeño de estudiantes de primaria y secundaria a partir de una muestra— el INEE concluyó: los cambios educativos en un país "no ocurren de la noche a la mañana, se requiere de un gran esfuerzo inteligente y sostenido en el tiempo, por lo que el éxito de la reforma educativa es esencial para aspirar a tener una educación de calidad en México". La frase capta bien la complejidad del cambio pero este reporte, y esto es lo verdaderamente importante, demuestra por qué era tan relevante y urgente el diseño, la formulación y la ejecución de una reforma educativa de la dimensión y los alcances que tiene la que ha emprendido el gobierno del presidente Peña Nieto. Veamos.
Como muchas otras —digamos soberanía, nacionalismo, patriotismo, mercado interno, fronteras territoriales o Estado—, la noción de eso que llamamos educación pública es hoy distinta a la...
La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2012 del INEGI, publicada ayer, confirma una tendencia recurrente: las familias mexicanas llevan años...
En años recientes parece haber surgido una disonancia entre lo que produce la academia —artículos, papers, libros—, su efectividad para una discusión nacional pertinente...
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.