Apenas instalada la LXIV legislatura de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, el coordinador de la fracción mayoritaria aseveró enérgicamente que de la Reforma Educativa de 2013 no quedaría “ni una coma”, sugiriendo un proceso de cambio radical con respecto a las adecuaciones legales en materia educativa que se hicieron el sexenio pasado. Seis meses después de esta declaración, ha surgido el Proyecto de decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de los artículos 3°, 31 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia educativa. El contenido del documento pone en entredicho la enjundiosa declaración que hizo aquel diputado, pues si bien contiene algunas propuestas que marcan una transformación con respecto a la política educativa actual, existen otras de las que se infiere una continuidad con respecto a errores que para muchos deberían ser corregidos.
Se opusieron a la mal llamada reforma educativa porque la consideraron punitiva. A Elba Esther Gordillo Morales (EEGM) pagó con la cárcel su confrontación con quienes la promovieron. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) la respaldó dejando en estado de indefensión a sus afiliados. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se opuso. Surgieron los mártires de la reforma educativa, que murieron por ella o por contraponerse a ella. Seis años después, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) prometió abrogarla para ganarse la simpatía del magisterio. La Cámara de Diputados propuso una alternativa incluyente con la participación de muchos actores y sectores. La CNTE rechaza un régimen laboral de excepción. La Cámara de Diputados lanzó una contrapropuesta. La CNTE mantiene la resistencia. El Presidente insiste en la negociación por la vía del diálogo. EEGM deja en entredicho esa “reformita” porque no es la que esperaban.
Entre las reformas estructurales que se aprobaron en el sexenio de Enrique Peña Nieto una de las que tuvo más apoyo al inicio y generó más expectativas fue la educativa. Aprobada en diciembre de 2012, esta reforma tenía como propósito mejorar la calidad de la enseñanza en el país a través de tres grandes acciones: 1) profesionalizar a los maestros y evaluarlos periódicamente. 2) reducir la desigualdad en el acceso a la educación al tener programas especiales para zonas con alta marginación, y 3) involucrar a los padres de familia y a la sociedad en la transformación de la educación.
A partir del Siglo XX, las políticas educativas de México han pasado por etapas, propuestas y procesos diversos; algunos de ellos provenientes de la pasión de educadores quienes, tal vez, vivieron en el tiempo equivocado, ya que el gobierno nunca se ocupó mucho de la educación como herramienta para el progreso.
La reforma a los artículos 3º, 31 y 73, fracciones XXV y XXIX-F, de la Constitución Política de los Estado Unidos Mexicanos (CPEUM), enarbolará la política en materia educativa del Presidente Andrés Manuel López Obrador. Será la política pública que regirá hasta el 2024, al menos. Representaría su gran Reforma Educativa. Su aprobación se encuentra en un compás de espera por el diálogo en curso del gobierno con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Ésta, la Reforma Educativa, es susceptible de analizarse desde cuatro perspectivas, según mi parecer: pedagógica, profesional, laboral y sindical tomando como base el Decreto Dictaminado por las Comisiones Unidas de la Cámara de Diputados. A éste se le agregaron, en comparación con el Proyecto de Decreto previamente difundido, dos transitorios.
El sistema educativo en México no es para todos. Ya conocemos las cifras básicas: uno de cada tres jóvenes no llega a la Educación Media Superior, y dos de cada tres no aprenden lo que necesitan. Y la estadística es más brutal si la desagregamos un poquito: uno de cada dos jóvenes con discapacidad está fuera de la escuela; 83% de niñas y niños de educación indígena y 80% de comunitaria no desarrollan conocimientos básicos.
El 29 de marzo de 2019 fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo número 11/03/19 por el que se establecen las normas generales para la evaluación del aprendizaje, acreditación, promoción, regularización y certificación de los educandos de la educación básica. Tal documento presenta cambios importantes con respecto a su predecesor: establece modificaciones a los informes de calificaciones de los alumnos, la manera de expresar los resultados de las evaluaciones y los criterios de acreditación y promoción.
Las reformas educativas emprendidas desde los años setenta a la actualidad han tenido un trasfondo político antes que formativo o pedagógico, debido a que han estado presentes los intereses y los proyectos de los grupos políticos y sindicales apoyados por el poder.
Entre 1971 y 2000 los presidentes de la República emprendieron una serie de reformas administrativas dirigidas a dinamizar, racionalizar y modernizar la administración pública federal a través de estrategias como la desconcentración, la descentralización, la modernización, la federalización.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.