Este artículo es el primero de una serie de tres en los que se analizan algunas implicaciones de las reformas constitucionales en el nuevo modelo educativo. Se retoma el artículo del mismo nombre de este apartado (Sánchez, 2018) en el que se analizaron tres temas centrales relacionados con la propuesta curricular del Modelo educativo para la educación obligatoria (SEP, 2017a) que quedaron pendientes. Se adecuaron las propuestas iniciales del artículo fuente para sugerir al actual gobierno federal que considere en la construcción del nuevo modelo educativo lo siguiente:
Se cuenta con admiración la hazaña del indio oaxaqueño analfabeta que cuidaba ovejas en un pueblo miserable y después de estudiar leyes llegó a ser presidente del país. Más recientemente, se narra con asombro la historia de la niña de origen precario que tomaba clases al lado de un basurero y maravilló al mundo con sus aptitudes matemáticas, siendo catalogada como la sucesora de Steve Jobs. ¿Por qué estos dos hechos, tan distantes en el tiempo, son recordados con tanta fascinación? ¿Son su admiración un reconocimiento a que, generalmente, la pobreza a impide la trascendencia a través de la educación? Los discursos oficiales no dudan en presentar a la educación como el principal factor de cambio para el logro del bienestar individual y colectivo. Es indiscutible tal afirmación, sin embargo, los discursos soslayan una situación adversa: es la misma pobreza la que impide que los individuos puedan acceder a oportunidades educativas que les permitan superar la miseria; desafortunadamente, casos como los mencionados son excepciones a una generalidad confirmada por los principales indicadores educativos. Tal vez por eso llegan a ser noticia y hasta proezas legendarias que trascienden los siglos.
Desde el 2012 la OCDE puso en marcha la denominada Estrategia de Competencias, Destrezas y Habilidades en los países en desarrollo y economías en transición con el propósito de “promover el fortalecimiento del sistema general de competencias a fin de desarrollar aquellas con potencial para traducirse en mejores empleos y condiciones de vida” (OCDE, 2017: 1). La Estrategia de Habilidades estuvo basada en tres pilares:
Se considera pertinente replantear la evaluación a los docentes, equipos técnicos y directivos para que el propósito sea la mejora de su desempeño y, por tanto, eliminar los criterios sancionadores de la evaluación del desempeño, que pusieron “el énfasis de la supuesta mejora de la enseñanza en la sujeción a procedimientos mecánicos de evaluación”, los cuales quedaron en las modificaciones constitucionales y de las leyes reglamentarias de la Reforma Educativa 2013. Sin embargo, se considera que calificativos como “persecutorios” o la “la mal llamada Reforma” no son adecuados en la “Exposición de motivos” de un documento de la trascendencia que representa esta iniciativa de reformas.
El análisis para la resolución de problemas matemáticos lleva al estudiante a un nivel de decodificación más allá de la identificación de las operaciones aritméticas a emplear y la identificación de las preguntas que habrá de responder, lo hace reflexionar en qué tan hábil es y qué habilidades y conocimientos debe poner en juego.
Qué tristeza, en muy pocas horas dos grandes investigadores de la educación en México fallecieron, primero Eduardo Weiss y, a las pocas horas, María Bertely. Con los dos nuestra organización civil, Educación Contracorriente A.C., mantuvo relaciones de colaboración y buscó la manera de beneficiarse de las profundas y prácticas enseñanzas de su magisterio. Rememoro ahora, en este primer febrero sin Sandra, una muy lúcida y vigente interpretación weberiana de las formas de dominación política sobre el magisterio mexicano de finales de los ochenta escrito por Eduardo Weiss.
El más grande (ok, no, ya no), el más numeroso sindicato del país y de Latinoamérica, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), enfrentará pronto, en contra de su voluntad, un proceso electoral inédito para resolver quiénes deben ser sus dirigentes nacionales después de que su vida interna fuese alterada por Juan Díaz, Alfonso Cepeda Salas y cierto Jaime León Navarrete.
La casi totalidad de los docentes ignora el significado de lo que dentro del neoliberalismo capitalista se denomina “educación emocional”, más allá del significado que cada uno, por su propia cuenta y de manera equívoca, le otorgue a ese término. Por otro lado, ningún país, al menos hasta la fecha, hace de la misma una práctica efectiva a nivel del sistema escuela, independientemente de las experiencias acotadas y coyunturales que existen. Entonces, la pregunta de inicio es la siguiente: “¿por qué abordamos el tratamiento de la educación emocional si no se encuentra generalizada, si hay un desconocimiento global de la misma?” Atinamos la siguiente respuesta: “porque en los documentos del establishment, entre otros los del G-20 del 2018, se le presta crucial importancia, sin la que no sería posible educación alguna”. O sea, es ella la que da sentido a la escuela pensada desde los criterios del poder hegemónico, considerando que el mismo se asienta en un capitalismo de base financiera – especulativa y parasitaria-, globalizado y neoliberal, colonizador y depredador. Ése es su espíritu.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.