Desde hace tres lustros nos hemos acostumbrado a ver a la UABC a través del cristal de las políticas públicas y tableros de indicadores; es tiempo de observar lo que no estamos viendo. En este sentido nuestra propuesta pretende, esencialmente, cambiar la dinámica interna de la institución para fortalecer sus capacidades y con ello enfrentar exitosamente los retos de un entorno cambiante. Más que mejorar, eliminar o desarrollar acciones particulares, necesitamos atender y mejorar la columna vertebral del funcionamiento universitario –información, comunicación, participación, cultura del mérito, colegialidad y libertad académica-, sin la cual la universidad corre el grave riesgo de extraviarse.
En mis colaboraciones anteriores he analizado la realidad educativa con énfasis en educación básica en aras de descubrir el proyecto educativo y la estrategia de implementación incluso antes de su definición concreta y formal.
Quien ha participado en la vinculación semiótica del niño al mundo cultural creado por los adultos, podrá entender que la riqueza del intercambio maestro-alumno, radica en el aprendizaje, no en la enseñanza. Enseñar a leer, implica antes, un aprender a leer.
Recientemente participé como ponente en el Foro “Educación Obligatoria: Necesidades de cambio” que organizó la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados y el Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República. En este foro me invitaron a plantear algunas ideas sobre un nuevo sistema para el desarrollo profesional del magisterio que se discutirán en la legislación que se revisará en los próximos días. En este texto resumo algunos de las ideas que presenté en esta ocasión.
Considero que la reflexión sobre este nuevo sistema es fundamental dado que la carrera docente está en crisis en México. Urge encontrar un nuevo sistema para el desarrollo profesional docente que estimule a nuestros jóvenes a ingresar y permanecer en esta carrera fundamental para el desarrollo del país.
En México, a lo largo de las últimas décadas, el nivel de aprendizaje se ha venido deteriorando, ha erosionado y, al final, colapsó como resultado de las políticas sobre evaluación y educativas con las que no se ejercieron verdaderas estrategias de aprendizaje.
Durante las últimas horas lo que por poco tiempo queda aún en pie del Comité Nacional del SNTE ha hecho circular una fotografía donde en primer plano Alfonso Cepeda Salas, líder nacional formal, muestra un documento donde le dan toma de nota y se validan los acuerdos del 22 de noviembre donde salió de su cargo nacional Juan Díaz de la Torre. La pregunta es muy simple: Ok. Ahí están la foto y el documento, ¿y?
El nuevo gobierno federal que felizmente da término al sexenio de pesadilla PRI 2012-2018 se asume como un gobierno que encabezará una Cuarta Transformación nacional, la 4T, e inaugurará un nuevo régimen.
Cuando concluía el sexenio de Ernesto Zedillo (1994-2000), la ANUIES, en el marco de su Asamblea Nacional, invitó a los candidatos a la presidencia a presentar sus propuestas hacia la educación superior frente a los rectores y directores de las IES más importantes del país, públicas y privadas. A esa Asamblea asistió Cuauhtémoc Cárdenas, Vicente Fox lo hizo por teleconferencia y anunció que el nuevo Secretario de Educación Pública saldría de ahí, lo que cumplió al nombrar a Reyes Taméz, entonces rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Francisco Labastida, candidato del PRI, no asistió y luego organizó un evento desangelado en la Casa Lamm en la Ciudad de México.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.