Diversas asociaciones civiles (un total de nueve) se pronunciaron el lunes 15 de octubre por frenar todo lo que, desde el nuevo gobierno, viene en contra de ese agravio nacional que fue la reforma educativa. Plantearon el lunes que no desaparezca el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, que más que un instituto evaluador se ha comportado como una fiscalía, una Fiscalía Especializada en Calidad de la Educación (INEE, por sus siglas en inglés).
Desde la década de los noventa del siglo XX, la evaluación pasó a formar parte de la agenda pública internacional, como vía para determinar la calidad de la educación. En ese sentido, la evaluación se estableció como base de las reformas educativas centradas en el interés creciente de los países desarrollados en supervisar los sistemas educativos en función de los niveles de rendimiento de los estudiantes y docentes mediante pruebas de evaluación estandarizadas para mejorar la calidad de la educación.
En octubre de 2015, el entonces Secretario de Educación, Aurelio Nuño Mayer, respondió a través de los medios de comunicación a las exigencias de la disidencia magisterial para debatir acerca de la continuidad de la Reforma Educativa: “nosotros abiertos al diálogo, pero a un diálogo sobre cómo implementar la Reforma Educativa, no sobre cómo evitar la Reforma Educativa”. Las palabras anteriores, que condicionaban un debate a la aceptación de una conclusión, dejaban entrever la naturaleza terriblemente autoritaria y vertical que caracterizó a la construcción de las modificaciones legales en materia educativa surgidas en septiembre de 2013.
Hay frases hechas que se aceptan fácilmente porque son atractivas. Convenimos que los corruptos caigan presos, queremos que el partido o sindicato tal sea democrático, estamos de acuerdo en que para mejorar hay que evaluar. El detalle fino está en las definiciones y en el cómo.
Aún no toman formal posesión del cargo los integrantes de la Secretaría de Educación Pública (SEP) cuando en Guerrero ya tienen en sus manos la primera erupción de un conflicto que viene y que es consecuencia directa de la trayectoria balística que se ha imprimido al manejo del tema la reforma educativa. Las leyes de la física suelen ser diferentes a las de la política, pero las primeras declaraciones en julio; la integración de un consejero del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) a un alto puesto en la SEP; la declaración que éste hace de sólo hacer cambios mínimos (y coincidir así con la OCDE y Mexicanos Primeros); el planteamiento amorfo e individualizado de los foros; la preferencia abierta al SNTE, y, ahora, la creencia de que la solución al enfrentamiento es un exhorto a la conciliación dibujan una trayectoria que aterrizará en la propuesta de rescatar lo más posible de la actual reforma. Pero eso traería un desencuentro entre la administración de Andrés Manuel López Obrador y un sector del magisterio sumamente importante. Y lo peor, un conflicto innecesario, porque AMLO ha sido contundente en el tema de la abrogación total de la reforma del gobierno peñista y en esa dirección hay cada día más convergencias. ¿Qué necesidad?
El diálogo no se rompió en Acapulco, Guerrero, como lo informó el próximo secretario de Educación Esteban Moctezuma Barragán después de haber suspendido el décimo octavo foro de consulta educativa antes de haberlo iniciado. Desde su origen, los convocantes y organizadores de los foros permitieron infinidad de irregularidades e inequidades en detrimento de la pluralidad; donde pudieron desconocer la representación colectiva de la CNTE lo hicieron y los redujeron al sorteo de ponencias personales o de plano no les dieron voz, a pesar de ser uno de los actores centrales de la resistencia a la aplicación de la reforma educativa hasta los confines del sexenio; soslayaron la desinformación y malversación de los mecanismos de participación propiciada por los caciques sindicales pro patronales que terminaron controlando la asistencia; obviaron el acarreo descarado de las huestes oficialistas del magisterio que se amotinaron en los espacios físicos donde se citó a la consulta.
He escuchado diversas expresiones de algunos académicos, en lo individual o en lo colectivo, sobre el estado que guarda la implementación del Modelo Educativo para la educación obligatoria; la incertidumbre ante la llegada de un nuevo partido político al poder que, al parecer, aún no ha fijado posición al respecto; las declaraciones de Esteban Moctezuma Barragán (EMB), futuro Secretario de Educación, han sido poco claras; los pronunciamientos propios de los grupos inconformes arengando a sus simpatizantes en las manifestaciones públicas. ¡Va caer, va caer, el Modelo Educativo va caer!
Heriberto Prieto
Hay dos tipos de escuelas que puede elegir un estudiante para lograr un grado académico. Las escuelas de calidad o las escuelas con...
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.