A principios del siglo pasado (1921), le tocó al pensador y educador mexicano José Vasconcelos construir las bases de lo que sería una de las instituciones más importantes con las que cuenta este país hasta la fecha: la Secretaria de Educación Pública.
El pasado 12 de agosto de 2017, a través del comunicado de prensa no. 68, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) informó que acordó no autorizar los instrumentos para la calificación correspondiente al proceso de Evaluación del Desempeño del personal docente con funciones de Asesoría Técnica Pedagógica (ATP) que ingresó en el ciclo escolar 2015-2016, aludiendo a una insuficiencia en la validez de los resultados generados derivada de errores en el diseño de los instrumentos utilizados en una de las etapas del proceso.
La situación sobre la violencia en contra de las niñas, niños y adolescentes (NNA) en México es preocupante. Según el diagnóstico del Plan de Acción de México Alianza Global para poner n a la violencia contra niñas, niños y adolescentes, en nuestro país mueren por homicidio 3 NNA diariamente, siendo la segunda causa de muerte en esa cohorte; 6 de cada 10 NNA han experimentado recientemente algún tipo de castigo físico o psicológico, donde 80% de esos castigos es provocado por sus padres; 4 de cada 10 violaciones ocurren a NNA, entre otros datos reveladores de esa triste realidad.
El sistema educativo en México es dinámico y lleno de sorpresas, una vez más somos testigos de los virajes que ponen en alerta a miles de docentes y profesionales de la educación. La primera generación de directivos y ATP que entraron al sistema educativo por examen de oposición fue en 2015, sentando el precedente del acceso a la promoción vía mérito; son ahora los mismos que, por fallas del sistema educativo, han experimentado la sensación de riesgo laboral.
Es común encontrar a la profesión docente en medio de un doble discurso: uno que nos ubica como factores de cambio y mejora de la sociedad y otro que señala que debemos ser controlados y rendir cuentas de nuestro desempeño (Sørensen, 2017). Desafortunadamente, a los maestros se nos suele ver como objetos a cambiar, más que como sujetos copartícipes del cambio (Gil Antón, 2016; Isoré, 2009).
Con la implementación de la Reforma Educativa, las autoridades insistieron, una y otra vez, que las Normales no desaparecerían, sino que sólo se transformarían y modernizarían. Al pasar el tiempo, este discurso se ha desvanecido a la luz de hechos tales como el desplome de la población estudiantil normalista en los últimos años. Recientemente, el Secretario de Educación, Aurelio Nuño Mayer, ha anunciado una estrategia para fortalecer las Escuelas Normales en busca de prepararlas para la implementación del Modelo Educativo presentado a finales de 2016. Lo mencionado en este plan, además de lo establecido en el mismo Modelo Educativo, deja entrever diversos desafíos para las Escuelas Normales que, de no ser superados, algunos de ellos pudieran significar la posible extinción de estas notables instituciones.
En estos días se publican los resultados de la evaluación del desempeño aplicada a la primer generación de Asesores Técnico Pedagógicos(ATP) como producto de la Reforma Educativa del gobierno en turno. Es un hecho significativo, pero que al mismo tiempo preocupa a los docentes que realizan este tipo de funciones.
¿De qué manera cumplir adecuadamente con el compromiso de ser docente? ¿La práctica docente se trata de trasmitir o de guiar en la búsqueda de conocimiento? ¿Los alumnos aprenden igual o de manera diferente? ¿Les interesan los mismos temas? ¿Estoy preparada para ser docente?
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.