Escribo este artículo, como homenaje a Tupac Amaru II, el más grande revolucionario peruano que fue decapitado junto a su esposa, Micaela Bastidas, un 18 de mayo de 1781, por rebelarse contra la tiranía española diez años antes del estallido de la revolución francesa, en busca de la justicia, la equidad y la inclusión social que aún no hemos logrado a pesar de que navegamos en mares de tecnología.
Antes de comenzar quiero hacer notar que el título y el epígrafe de hoy se deben al impacto que aún me queda después de haber visto la extraordinaria serie El amor después del amor, que narra la historia de vida y las primeras etapas de la carrera musical del gran compositor, cantante y músico argentino Fito Páez, que está todavía entre las recomendaciones recientes de la más conocida de las plataformas de streaming. Si pueden verla, no se la pierdan.
Un eje de la política del actual gobierno es la revalorización del magisterio, concepto muy potente que contiene una visión del trabajo docente y su importancia en la construcción de una educación equitativa que fomente el pensamiento crítico, la transformación y el crecimiento solidario de la sociedad (LGE, 2019).
Quienes alguna vez hemos confesado nuestras penas a mamá, ella, escuchándonos con calma, nos ha motivado y hemos salido a la vida más alegre y valiente. A esta experiencia lo llamamos pedagogía de vida que ninguna universidad del planeta imparte, pues mamá todo nos enseña con amor sublime que jamás olvidaremos.
El cambio o las “reformas” curriculares para la educación básica que se han puesto en operación en México y España han sido temas de discusión pública recurrentes en ambas naciones desde la década iniciada en 1970.
La pandemia por COVID 19 vino a acelerar la forma de enseñar y aprender a través de la implementación de las tecnologías de información y comunicación (TIC), a través de las cuales podemos llevar a cabo el proceso de enseñar y aprender desde cualquier lugar sin la necesidad de encontrarnos de manera presencial. Esto nos ha dado la oportunidad de adquirir conocimientos y desarrollar habilidades de forma asequible, disminuyendo la necesidad de desplazarnos, aprender a nuestro propio ritmo y de forma personalizada a través de una computadora, tableta o celular.
Mientras en las grandes ciudades como la CDMX, Guadalajara y Monterrey seguimos discutiendo si la educación debe ser especial, inclusiva, integradora o todas las anteriores, millones de personas con discapacidad en zonas rurales e indígenas no acceden a ningún tipo de formación, capacitación ni oportunidad de desarrollo.
A pesar del los preceptos de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, el “derecho a la educación” no ha favorecido como debería a los habitantes de los pueblos indígenas de México. Existen amplias brechas en el acceso a las escuelas sobre todo en los niveles medios y superiores, aunado a la escasa calidad de la educación que reciben las niñas, los niños y los jóvenes indígenas del país.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.