Lo cierto es que tras haber terminado esta semana, las preguntas que merodean a los profesores de estos niveles educativos, ¿cómo iniciarán a trabajar? Si con el programa 2011, con el 2017, con los aprendizajes fundamentales para hacer un buen diagnóstico que los instale en conocer bien a sus estudiantes y de allí poder partir hacia algo que les de mucha certeza en lo que harán, o en el mejor de los casos comenzar a tomarse en serio esta propuesta de la NEM y hacer caso a lo que dice Freire (2019) en su texto pedagogía de la autonomía, “quien se está formando, desde el principio mismo de su experiencia formadora, al asumirse también como sujeto de la producción del saber, se convenza definitivamente de que enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades de su producción o de su construcción.” (pág. 24)
El segundo mito es un poco más elaborado y con una complejidad mayor, pues supone que al realizar el trayecto hacía la escalera del éxito, no importa si se es hombre, mujer o si se es disidente de la lógica binaria de género. Este mito se relaciona con el primero, pues, recordando que en la igualdad de oportunidades no importa el punto de partida, sino el trayecto a la meta, el género no debe de representar problema alguno. En este sentido, se podría decir que la igualdad de oportunidades no solo oculta la situación socioeconómica, también oculta el género y el impacto diferenciado de las desigualdades sociales alrededor de este.
En un intento por mostrar a una secretaria de Educación estratégica y vinculada con el magisterio el diario La Jornada presentó una entrevista de la funcionaria, muy pobre de contenido, donde deja ver una secretaria muy lejos de lo que se espera y de lo que demanda la realidad educativa.
Agosto huele a libros nuevos, a madera de sacapuntas, a betún de zapatos. Es el mes de las mariposas en el estómago por conocer nuevos maestros y reconocer a amigos y compañeros invisibles durante el verano. Es la mezcla de terror y entusiasmo por las dificultades y los aprendizajes que vienen.
El reciente anuncio de la propuesta curricular 2022, de la cual se desprende el diseño de planes y programas y estudio de la educación básica, media superior y de educación Normal; se ha enfrascado en un debate político e ideológico. Se le acusa de que sus finalidades son las de adoctrinar no educar y de que tiene la mirada puesta en un pasado que ya se canceló en nuestro país.
Agradecemos a las autoridades de UPN, Unidad Querétaro, las facilidades para que se llevara a cabo la sesión académica, así como a estudiantes, docentes y público en general que se dieron cita en el auditorio y por redes sociales, y a la maestra Miriam Zepeda quien estuvo a cargo de la coordinación de la mesa, al mismo tiempo que intercaló algunos fragmentos de la obra de Fernando Savater relativos a las interrogantes planteadas por el escritor español sobre el pensamiento científico y matemático.
Como madre y como investigadora educativa me pregunto: ¿por qué en los diagnósticos de inicio de ciclo escolar se hace énfasis en identificar el déficit, lo perdido, teniendo como parámetro sólo lo escolar? A la escuela no le importa ni valora lo que los niños y las niñas aprenden fuera de la escuela, no le interesa conocerlo, ni aprovecharlo, ni que se comparta. ¡Qué pena!
Durante los últimos años los planes y programas de mejora continua han sido considerados como el instrumento de planificación más relevante para los directivos escolares de la educación del tipo medio superior. Sin embargo, persiste la creencia de solo representar un documento de carácter burocrático, el cuál hay que realizar por petición de las autoridades, para posteriormente dejarlo en el olvido.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.