Volviendo a la analogía encuentro otra coincidencia comparando a la secretaria de educación con Huitzilopochtli y a la educación física con coyolxauhqui, pero en la leyenda el hermano comete este acto para salvar a su madre, caso contrario en la actualidad, ya que nuestra disciplina está siendo desmembrada por quien debería protegerla y hacerla crecer para bien de la educación.
Vivimos en una sociedad llena de roles, en el hogar está el padre, la madre, los hermanos, en la escuela, el docente, el alumno y los padres de familia; en una cancha, el entrenador, el futbolista y el árbitro; en el restaurante, el chef, el mesero, los comensales… y los ejemplos pueden continuar. Sin embargo, lo importante aquí no sólo es reconocer el papel de cada persona, sino tener presente que de acuerdo al rol es la función, el compromiso y responsabilidad.
La sociedad global, cada vez más compleja, requiere ciudadanos educados que puedan aprender continuamente y que puedan trabajar en la diversidad local e internacional.
Ahora imaginemos una sociedad global dónde las matemáticas…
…conectan a la sociedad para un beneficio en común.
…reflejan las normas, compromisos, intereses, culturas y creencias de la sociedad.
Aunque la inercia nos lleve a pensar que la forma de apoyar a los niños en casa es haciendo que se aprendan las tablas de multiplicar de memoria o respondiendo las preguntas por ellos, nuestro apoyo más importante es estar atentos a las matemáticas en las que se involucran cotidianamente, escuchar sus ideas matemáticas y extenderlas para estimular su curiosidad y confianza.
La reducción del personal de apoyo educativo, la atomización de las horas docentes, la integración de personal sin perfil adecuado, el énfasis en una educación que solo sepa leer, escribir, sumar y restar, apto para la empresa maquiladora que es la ideología del mercado, es solo la punta del iceberg de la debacle educativa en la que nos encontramos en la actualidad y que aquellos años de los noventa fueron el inicio de una serie de cambios lamentables de los que el sexenio pasado fue el culmen con aquella frase devastadora de “cualquiera puede ser maestro” del triste y lamentablemente célebre Aurelio Nuño.
Desde luego que es necesario seguir exigiendo mejoras salariales para el magisterio. Lo otorgado hasta hoy seguramente seguirá siendo insuficiente para brindar condiciones salariales dignas al profesorado o para acercarnos a los niveles de otras regiones. Se requiere poner a prueba, con datos reales, la revalorización del magisterio que tanto se ha mencionado en los discursos oficiales. Pero que esas exigencias no caigan en la legitimación de los sistemas selectivos de promoción como única vía de acceso a ingresos dignos. El bienestar salarial del magisterio no puede ser excluyente y depender de aprobar un examen. Que el mérito mal entendido y el individualismo no lleven a la desunión y a formular prejuicios, ni a suponer que existen maestros de primera y de segunda.
Con esta apretada síntesis, podemos darnos cuenta del estado que guarda lo que queda del sindicalismo oficial así como su relación con el gobierno. Es conveniente subrayar la importancia de hacerla congruente con la reforma laboral del primero de mayo del 2019 y pertinente con la reforma educativa del quince de mayo del mismo año. Lo que sí salta a la vista e incita al debate que el incremento salarial no vaya a ser igual para todos. Es insuficiente con la información que se cuenta para sustentar postura alguna. Mañana lo sabremos. No echemos las campanas al vuelo. Mientras tanto, aprovecho la ocasión para felicitar a los maestros en su día. Celebren la bendición de ejercer la profesión más apasionante. Les aprecio y abrazo.
En 2019 el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación presentó las Directrices para mejorar la educación multigrado con la finalidad de fomentar la participación e implementación de estrategias de mejora en las escuelas multigrado o con grupos multigrado. Las cinco directrices propuestas retoman tanto los aportes como las experiencias estatales de fortalecimiento a la educación en estas escuelas y son recomendaciones de política pública para la mejora progresiva que buscan desarrollar un modelo de educación multigrado, establecer políticas y programas para su implementación, asegurar la formación inicial y continua de los docentes así como materiales educativos específicos, fortalecer la supervisión escolar y el acompañamiento técnico pedagógico, y procesos de gestión escolar (Inee, 2019).
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.