El sentido del trabajo y la participación de las diversas personas e instituciones a las que nos hemos referido es, finalmente, hacer realidad el derecho a la justicia y educación de los pobladores del ámbito rural. El camino por delante es largo pero el paso se anima cuando somos conscientes de que, paralelamente a la red de abandonos institucionales, se tejen redes de cuidado de las escuelas rurales multigrado en México.
A la luz de tal revelación, la imagen que han querido vender ante sus agremiados y la opinión pública, los líderes sindicales, está en duda. Como también lo está el conocimiento sobre su materia de trabajo. Han quedado a deber en el papel autoimpuesto de divulgadores de la ciencia pedagogica y de la cultura educativa. Dejaron de ser propuesta y se convirtieron en simples comparsas. Así se han evidenciado en las Asambleas de análisis del plan y programas de estudio 2022. Aparecen en escena sin apenas hablar. Haciendo caravana con sombrero ajeno. Apropiándose de las ideas que algunos maestros han aportado en lo individual. Lo que ha dejado entrever, en contraparte, que los verdaderos maestros comprometidos con la profesión docente han sido relegados de las decisiones fundamentales. No se les ha tomado en cuenta.
“Mientras el progresismo boga por la ampliación de derechos, el neoliberalismo boga por la educación del futuro. Entre tanto, la mayor parte de nuestras jóvenes generaciones de los sectores populares no acceden “realmente” a esos derechos y el futuro no les sonríe. A pesar de ello, apostamos por la praxis de un mesianismo comunitario, cuya raíz y finalidad reside en el pueblo. Parafraseando libremente a Paulo Freire, si la esperanza en la liberación pedagógica no fuera posible, vano sería nuestro ánimo.”
Creo que si la educación cambia, a su vez el mercado laboral cambiará para este decenio, que empieza de forma brutal. Y si la educación cambia, debemos hacer que cambie de una forma nunca antes vista, de una vez por todas. La educación en las comunidades rurales se transformará, no será como lo fue antes y tampoco será como lo es en la actualidad: la educación vivirá en forma de modelo híbrido. Para mí, esta es la oportunidad de que la brecha educativa entre la educación rural y urbana disminuya, pero si como docentes, no nos capacitamos, no nos preparamos para el futuro —que ya nos alcanzó—, esa brecha solo se hará más profunda. Es por eso que cierro esta reflexión con la cita anónima del principio: “Si cambia la educación, cambia el mundo”. Hagamos entonces, que el mundo cambie.
Como adultos, como formadores ¿cómo vamos a responder a la vida? ¿Cómo vamos a manejar y a atender los síntomas postraumáticos? Definitivamente no podemos ignorarlos y la responsabilidad nos permitirá responder y clarificar cuál es el tejido social que deseamos y que necesitamos, que estamos construyendo y por lo tanto, repensar el diseño, el diseño de nuestro verdadero tejido social.
Aún estamos a tiempo de que se pueda lograr un SÍ a las Escuelas de Tiempo Completo, SÍ al servicio de comedor, SÍ a la incorporación a la mujer en el ámbito laboral, SÍ a las 90 mil niñas y niños de Jalisco, Sí a los 3.6 millones de niñas y niños de México.
Seguramente, el discurso exaltará los esfuerzos dignos de ser reconocidos como buena práctica de gobernanza a nivel mundial para subsanar los saldos en materia educativa que dejaron los anteriores gobiernos neoliberales. Y que se avanzó hacia estadios superiores de desarrollo humano sobre la base de una educación de excelencia con equidad para el progreso social. Y quizá algunos inocentes serán embaucados. La política educativa del gobierno actual arrojará resultados superiores a los periodos anteriores… ¡de manera ficticia! La mejora educativa ocurrirá por decreto.
Aunque no es requisito, el Pleno de la Sección 32 del SNTE está en marcha y se hace aparecer como tal para la realización de la elección del nuevo comité ejecutivo seccional para el periodo 2022-2026 usando el voto directo.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.