Actualmente todos estamos familiarizados con la idea de garantizar agua potable para toda la población, sin embargo, hasta hace no mucho tiempo esto no era una idea común. Fue a partir de los descubrimientos del científico Jonh Snow a mediados del siglo XIX, quien demostró que la epidemia del cólera se trasmitía por el agua contaminada (Cerda, et al. 2007). Los descubrimientos de Snow no solo impactaron la conceptualización de la epidemiología moderna, sino también aspectos de salud pública y urbanísticos.
Finalmente, porque el Presidente actual prometió centrar su (contra) reforma educativa en la revalorización del magisterio, que sigue siendo un pendiente y en este proceso de supuesta consulta, se vuelve a instrumentalizar a los docentes en lugar de valorar su experiencia y conocimiento. Un deja vu, pero agravado por el total desinterés del gobierno actual en la educación como un elemento muy relevante de transformación social.
¿Por qué afirmas que la Secretaría de Educación Pública (SEP) le quedó a deber a la Nueva Escuela Mexicana? Me lanzó la pregunta a bocajarro. Interpelé a mi colega con otro cuestionamiento: ¿cuántas veces se menciona la Nueva Escuela Mexicana (NEM) en el Marco Curricular de la Educación Básica? Mi interlocutor sólo se limitó a encoger los hombros como queriendo decir, ¡no sé! A lo cual le respondí: Una sola vez y de manera indirecta. Se cita, de refilón, a pie de página, el Artículo 95, Fracción I, de la Ley General de Educación sobre un asunto relacionado con la formación de docentes.
Recientemente, la SEP publicó una invitación dirigida a los diferentes actores involucrados en la educación básica para participar en las “Asambleas de análisis del plan y los programas de estudio para el diseño de los libros de texto gratuitos para la educación básica”. Con dichas Asambleas, las autoridades educativas buscan abrir un espacio para que la comunidad exprese opiniones y sugerencias sobre diferentes documentos de trabajo elaborados para conformar el Plan y programas de estudios de la Nueva Escuela Mexicana. Al concluir este ejercicio, la SEP decidirá si dicho Plan, tiene el consenso nacional para que oriente el rumbo educativo del país y el tan anhelado diseño de los nuevos libros de texto gratuitos.
Como primer comentario al respecto, y por los términos de la convocatoria, queda la percepción de que las autoridades educativas y los especialistas que trabajan en estos procesos, creen que la renovación curricular obedece a la necesidad de reorientar el rediseño de los libros de texto gratuitos. ¿No es esto acaso al revés? ¿U otra vez se busca legitimar hechos consumados (libros ya rediseñados), a través del montaje o de una puesta en escena (renovación curricular)?
La Secretaría de Educación Pública (SEP) le quedó a deber a la Nueva Escuela Mexicana. El modelo educativo prometido no fue tal sino resultó uno curricular. Lo presenta a destiempo después de haber comprometido la versión final para abril-junio 2020.
Las palabras no son sólo palabras y luchar por ellas es fundamental dentro de una sociedad democrática. Por eso, no debemos menospreciar cuando se pretende eliminar calidad o neoliberalismo de los libros de texto, ni tampoco olvidar cuando nos bombardearon durante años y desde diferentes frentes con la calidad educativa. Ni su inclusión ni su eliminación dejan de tener dimensiones políticas y educativas. Si no estamos acostumbramos a ver la dimensión política de calidad, eficiencia, competencias o aprendizaje y sólo reconocemos como adoctrinamiento su exclusión, es porque estamos familiarizados con la vieja fórmula retórica que sostiene que mientras más se acerque lo que uno dice al status quo menos político se considera y mientras más se aleja de él, más ideológica es la etiqueta que se le pega. Pero en realidad en educación no hay menos o más política, pues es un asunto de todos y todas y por tanto es un asunto público, político.
¿Qué implicó el proceso de descentralización de la Secretaría de Educación Pública? La autora responde a la pregunta con su experiencia de implementar dicha política en el estado de Aguascalientes, en los años 90, y ofrece asimismo tanto una mirada al diseño de políticas que definen la educación nacional como al papel crítico que juegan las funcionarios y funcionarias en su cabal implementación.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.