Acerca de las valoraciones analíticas que han publicado algunos colegas, observadoras y observadores de los procesos del sector educativo nacional, sobre las propuestas educativas anunciadas durante las campañas de las candidatas Claudia Sheinbaum Pardo (Morena, PT y Verde), Xóchitl Gálvez Ruiz (PRI, PAN y PRD) y el candidato Jorge Álvarez Máynez (Movimiento Ciudadano), que contienden por la presidencia de la república 2024-2030, y durante el debate político celebrado el pasado domingo 7 de abril, identifico un conjunto de ideas interesantes que se han publicado en medios.
Como profesor y columnista, estoy convencido de que es más importante vivir de manera optimista, en lugar de atormentarse por los sinsabores de la vida. De acuerdo con nuestro estado de ánimo, impactamos y transformamos la vida de los estudiantes, haciendo de ellos más felices o infelices. No obstante, guiarlos hasta lograr construir su mejor versión es nuestro deber.
A principios del mes marzo del año en curso, compartí las propuestas en materia educativa de las dos mujeres aspirantes, en este mismo espacio, a través de una colaboración titulada “Campañas presidenciales 2024. Educación, ciencia, academia y magisterio”.
Existen múltiples elementos de corte social, psicológico, físico entre otros, que repercuten de manera muy importante en la conducta de las niñas niños y adolescentes a la hora del desarrollo de un trabajo académico en un centro educativo, uno de ellos tiene que ver con algo que se le ha denominado como Trastorno Oposicionista Desafiante (TOD).
En México se acerca el cierre del periodo gubernamental 2018-2024. El próximo 02 de junio se llevarán a cabo los comicios para elegir a las y los representantes del poder ejecutivo y el legislativo para el periodo 2024-2030. Las y los candidatos ganadores entrarán en funciones el próximo 01 de octubre del presente año.
A raíz de los más recientes resultados de la prueba PISA, en su aplicación de 2022, muchos países entraron en una larga discusión sobre la caída de los puntajes, respecto de 2018, y la subida de estos en solo algunos de los países miembros de la OCDE.
La educación superior conlleva beneficios para quienes estudian. Quienes egresan de este nivel educativo pueden acceder a empleos que ofrecen mejores condiciones y salarios, y también les permite tomar mejores decisiones en cuanto al cuidado personal, del medio ambiente y otros asuntos públicos que comparten con las comunidades en las que habitan.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.