Al momento de escribir esta entrega se mantienen en paro 14 de los 18 Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos (Cecyt) del Politécnico Nacional, así como el Centro de Estudios Tecnológicos (CET) número 1, y el Centro Interdisciplinario de Ciencias de la Salud (CICS). El martes en la mañana se agregó al paro la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (Esime) en “solidaridad con las escuelas vocacionales”.
En su ley orgánica vigente, aprobada el 15 de diciembre de 1981, el Instituto Politécnico Nacional es definido como “un órgano desconcentrado de la Secretaría de Educación Pública, cuya orientación general corresponde al Estado” (Art. 2). La ley orgánica previa, emitida a finales de 1974, se limitaba a señalar que el IPN era concebido como “dependiente de la Secretaría de Educación Pública” (Art. 1).
Al fin el diálogo entre las autoridades del Instituto Politécnico Nacional ha conseguido encarrilar la ruta hacia el Congreso Nacional Politécnico, al definir procedimientos y reglas de operación de la comisión organizadora respectiva, así como una probable fecha para su realización. Según el acuerdo entre las partes, el congreso daría inicio el próximo 10 de noviembre de este año (La Jornada, 18 de abril de 2016).
A diferencia de otras plataformas e instrumentos de integración económica regional, sea el caso de la Unión Europea, el Mercosur, e incluso el Tlcan, el recientemente aprobado Tratado de Asociación Transpacífico (TPP) no incluye fórmulas generales o específicas de apertura a procesos de migración laboral.
El pasado 4 de febrero de 2016 fue presentado en Auckland, Nueva Zelanda, el texto final del Tratado de Asociación Transpacífico (TPP). El acuerdo involucra a una docena de economías de la región Asia-Pacífico: Australia, Brunéi Darussalam, Canadá, Chile, Estados Unidos, Malasia, México, Japón, Nueva Zelandia, Perú, Singapur y Vietnam. El antecedente directo del TPP es el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica, convenido en 2005 entre Brunei, Chile, Nueva Zelanda y Singapur.
En la primera parte de esta colaboración se hizo referencia al origen y objetivos del programa brasileño denominado Ciencia sin Fronteras, iniciado por el gobierno de Dilma Rousseff en 2012.
Durante la presidencia de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) se vivió en Brasil un periodo de prosperidad económica. El control de la inflación, la recuperación de los niveles de empleo, una creciente atracción de inversión extranjera y la reactivación del mercado local y regional fueron, entre otros, aspectos que coincidieron en la tendencia de crecimiento ininterrumpido del producto interno bruto observada a lo largo de la primera década del siglo. Se hablaba entonces de un nuevo “milagro brasileño”, y se veía con gran optimismo la capacidad de un gobierno de izquierda para encausar el desarrollo nacional.
El lunes de esta semana se dieron a conocer los resultados generales de la primera Evaluación del Desempeño Docente, correspondiente al ciclo escolar 2015-2016. Las cifras dadas a conocer por la SEP indican, en resumen, que “15.3 por ciento de los participantes obtuvo resultados insuficientes; 36.2 por ciento resultados suficientes; 40.5 por ciento resultados buenos; y 8.0 por ciento resultados destacados o incluso excelentes.”
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.