Al momento

Educación Media Superior ¿qué hay que fortalecer en 2013-2018?

¿Qué ha pasado con la Educación Media Superior en...

Chihuahua, sede del Foro Regional sobre Educación Media Superior

  Chihuahua Con miras a cumplir los objetivos del gobierno de...

Académicos vigilarán consulta sobre modelo educativo

Los foros de consulta para revisar el modelo educativo...

La deuda con los jóvenes

Cada vez es más apremiante ofrecer alternativas a los jóvenes, cuando se encuentran con importantes barreras para seguir estudiando o para trabajar. Uno de los programas del equipo de López Obrador que más han llamado la atención y más fácilmente suma voluntades es el que se refiere a la incorporación de los jóvenes a un sistema de apoyo con el concurso de las empresas, como aterrizaje del número 39 de los lineamientos del Proyecto de Nación 2018-2024: “los jóvenes tendrán garantizado el derecho al estudio y al trabajo”.

En realidad, la garantía a ambos derechos ya la marca desde hace tiempo la Constitución de la República, y también diversos instrumentos signados por México ya obligan a que el Estado sostenga esfuerzos sistemáticos al respecto. Es claro que no ha bastado. Es claro que hay una grave deuda con los jóvenes, y que los instrumentos y enfoques actuales de las políticas públicas están lejos de alcanzar lo deseable. Para millones de ellas y ellos, ni siquiera es el ‘mínimo vital’.

De lo que se desprende en lo afirmado por Andrés Manuel y Luisa María Alcalde, la persona propuesta para encabezar la Secretaría del Trabajo, el gobierno federal transferirá lo correspondiente a un sueldo/beca (que va de dos mil 400 pesos a tres mil 100 mensuales, dependiendo cuál declaración se use como referencia) a las empresas, de manera que los jóvenes del programa se integren a los equipos de trabajo y crucen por una experiencia de capacitación que favorezca su bienestar integral. Lo más mencionado es que así se les alejará de los riesgos de la violencia y el desánimo, y que se favorecerá su posibilidades de empleo permanente o de volver al estudio.

La esperanza que suscita el programa de Jóvenes Construyendo el Futuro (o la parte de él que funciona con los aprendices en las empresas) se tiene que corresponder con la solidez de lo que se defina para su operación. Mucha tinta ha corrido ya sobre lo precario y eventualmente contraproducente que resulta ofrecer espacios para todo aspirante en la educación superior, por suponer que alcanza con una ampliación de Presupuesto (traducido en habilitar un mayor volumen de aulas y una contratación masiva de maestros de tiempo parcial) para hacerlo efectivo en resultados y sustentable en el tiempo.

Por ello, no está de más voltear a ver lo que se está haciendo en la otra punta de la educación obligatoria. Desde la Comisión Nacional de Primera Infancia llevamos varios meses trabajando en un enfoque denominado Ruta Integral de Atenciones o RIA, por sus siglas. Para que de verdad prevalezca el derecho de niñas y niños menores de seis años, nos reunimos con los diversos involucrados –de DIF a Sedesol, de las procuradurías del menor al ISSSTE y el IMSS, de la SEP a las organizaciones de sociedad civil- para mapear los servicios y lo que cada uno aporta pero reconstruyendo paso a paso lo que ocurre (o debiera ocurrir) con cada niño.

Trasladado al caso de los jóvenes, yo propondría preguntarse al menos lo siguiente: ¿Cómo se entera el joven del programa, si justo no estudia ni trabaja? ¿Es una campaña en medios, promotores callejeros o de visita domiciliaria, stands en centros comunitarios, mercados, plazas, terminales, todas las anteriores?

¿Cómo se inscribe y cuánto tiempo pasa antes de que se deba presentar en el trabajo? ¿Quién levanta el perfil; cómo se certifica identidad y domicilio; da igual si está o no como beneficiario de algún otro programa social? ¿Cómo se designan los lugares en cada empresa? ¿Hay una especie de ‘oficio de presentación’ como el de los profesores recién contratados para cuando llegan a su primera escuela?

¿Quién lo recibe en la empresa? ¿Su tutor está –a su vez- preparado para orientarle en lo que se le va a ofrecer como aprendizajes, en animarle y ayudar a su autoestima, en guiarle, cuidarle y exigirle? ¿Cada cuándo hay un reporte? ¿Qué tipo de certificación de competencia va a lograr tras su primer semestre o año? ¿Tendrá valor curricular? ¿El gobierno federal paga su seguro popular?

Muchas preguntas, lo sé. Pero se necesitan muchas respuestas. Los jóvenes no son realmente apoyados si los apoyos no son sólidos. Una política de este tipo no puede caer en un asistencialismo que empobrezca la capacidad de chicas y chicos de valerse por sí mismos, y resulte entonces una introducción temprana al subsidio permanente y a la dependencia clientelar. No puede convertirse en botín para negocios sin escrúpulos que –como los villanos/padres adoptivos de tantas novelas- abusen de los jóvenes para quedarse con el subsidio con el que llegan a su puerta. No se puede esquivar la tarea paralela de reforzamiento educativo, brindando al interior del programa la posibilidad de que completen sus grados académicos pendientes, especialmente los jóvenes que lleguen con mayor rezago, y eso le toca a la SEP y al INEA, no al soldador experimentado que sea el tutor del aprendiz. No se puede omitir la importancia del factor socioemocional, que empodere a los jóvenes para que no abandonen esta oportunidad de reactivación, y para mediar con los adultos que vienen más de una tradición de capataces que de educadores generosos con la nueva generación.

Lo que no necesitan los jóvenes es que los vuelvan a engañar con promesas sin sustancia para ir saldando una gran deuda, no hay que ser mezquinos. Hay que convocar a lo mejor del talento nacional y recuperar lo mejor de las experiencias ejemplares para hacer un programa piloto, ajustar y ejecutar. Sí se puede, pero no con declaraciones, sino con planes concretos y pasados por el tamiz de la crítica.

Comentarios

Lo último

El gabinete 2024, las ciencias y las humanidades

Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.

Educación: Un desafío común, una solución colectiva

Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!

Monstruo bicéfalo

En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Termina un ciclo de Vía Educación

En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo:  Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.

Newsletter

spot_img
spot_img

El primer año de bachillerato, el mayor desafío para la retención escolar: investigadores

Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.

Óscar del Río: ‘PISA 2025 sí va’ tras confirmación de la SEP

Sobre ello, Óscar del Río, comisionado de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu), celebró esta decisión, destacando que ello confirma la participación de México en PISA tras la afirmación del presidente AMLO de que el país formará parte de esta evaluación internacional. La prueba PISA, que se aplica a estudiantes de 15 años, es crucial para medir el rendimiento académico en matemáticas, ciencia y lectura.

Pide AMLO a CNTE no usar violencia en sus manifestaciones. “Entregaré costal de piedras”, advierte

En su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador volvió a denunciar las agresiones por parte de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) contra policías capitalinos la semana pasada. Durante el ataque, se lanzaron piedras arrancadas de las banquetas de la Corte a las fuerzas del orden en Palacio Nacional.