Al momento

Educación Media Superior ¿qué hay que fortalecer en 2013-2018?

¿Qué ha pasado con la Educación Media Superior en...

Chihuahua, sede del Foro Regional sobre Educación Media Superior

  Chihuahua Con miras a cumplir los objetivos del gobierno de...

Académicos vigilarán consulta sobre modelo educativo

Los foros de consulta para revisar el modelo educativo...

Más opciones para los menos ricos entre los ricos

El otro día circulaba (es un decir, pues el tráfico apenas se movía) por Polanco y vi los anuncios. Dos minoristas de muebles y decoración para el mercado de altos ingresos anunciaban la apertura de tiendas en la capital del país: Pottery Barn y West Elm, ambas del grupo norteamericano Williams-Sonoma. La competencia directa –Crate and Barrell– había llegado un poco antes, en 2013 y cuenta actualmente con 5 tiendas en el país (DF, Querétaro y Monterrey).

Lo primero que pensé fue: ¡qué cosa, tres nuevas marcas de tiendas de muebles caros para los consumidores pudientes en dos años, mientras que IKEA, la cadena del mismo tipo, pero para clase media, brilla por su ausencia! Lo que esto indica, me dije, es que, a ojo de buen cubero, el mercado que atienden estas cadenas de lujo, si bien pequeño en términos relativos –alrededor del 5 por ciento superior de la población– es suficientemente grande en números absolutos y dispone de ingresos y ganas de gastarlos súper atractivos para esas marcas. Mucho más atractivos y rentables, por lo visto, que el segmento más amplio de clase media al que le vende IKEA en los 50 países en los que opera (entre ellos, Rusia, India, Turquía y República Dominicana, este último, único de América Latina y el Caribe).

Pongámosle numeritos a todo esto: un tapete de baño en IKEA cuesta, en promedio, alrededor de 8 dólares (137 pesos o dos salarios mínimos diarios). También en promedio, en Crate en Barrel, un tapete parecido te sale en unos 750 pesos, en West Elm en 460 pesos y en Pottery Barn en 600 pesos. Podría pensarse que habría un mercado más amplio y suficientemente rentable de clase media con posibilidad de pagar el precio IKEA o similar, pero, claramente, no es así. El otro mercado, el de tapetes de baño de a 600 pesos en promedio (9 veces el salario mínimo diario en México en 2015), típico de clase media-alta resulta mucho más apetitoso.

Un botón de muestra de nuestra boyante desigualdad también en la cima. Un indicio más de nuestra contrahecha geometría social. No por nada somos el mercado de lujo más grande de América Latina y el quinto más importante en tamaño para las grandes marcas de las economías emergentes. Poquitos ricos y aspirantes a ricos, sí, pero con hartas ganas de distinguirse y con billeteras muy bien dotadas para costearse el distingo.

La extrema desigualdad social de México no es nueva. De un tiempo para acá, sin embargo, se ha ido volviendo cada vez más escandalosa.

A ello ha contribuido, como ha mostrado el trabajo de Gerardo Esquivel y otros, el aumento en la desigualdad, en particular el despegue de la cima de la pirámide social con respecto al resto y las crecientes distancias al interior de la cima misma (1.9 y 30 millones de ingreso anual individual promedio, respectivamente, del 1 por ciento y del 0.01 más altos, según estimaciones conservadoras de Esquivel). A visibilizar esta desigualdad ha ayudado, también, la impudicia creciente de nuestras clases adineradas, especialmente notoria quizá entre aquella parte de éstas que se siente menos segura en su status VIP.

Este rasgo de los high-enders mexicanos no nos es exclusivo; la ostentación extrema caracteriza, desde hace varias décadas, los hábitos y costumbres de los ricos y los “acomodados” en buena parte del mundo. No he encontrado una buena explicación para ello. Es posible que tenga que ver con la mezcla de gula consumista y zozobra social –particularmente en la parte de abajo de la punta superior de la pirámide social– provocada por la combinación entre dos elementos. Primero, el reinado del poder comprar como única vara para existir y distinguirse socialmente en estos tiempos que corren. Segundo, el miedillo en materia de estatus y pertenencia social producida por la notoria ampliación de las diferencias al interior de los adinerados, el desbarrancamiento del piso, y el adelgazamiento de las capas intermedias de la sociedad. Algo así como si en cada compra de un tapete de baño de 600 pesos o más, el volante lo llevara una voz interna que dice: “seguiré siendo VIP cueste lo que cueste, no me voy a caer, no soy ni pareceré nunca parte de la ‘peluza’, la clase media o como sea que le llamen a eso “otro” socialmente aterrante.

 

Twitter:@BlancaHerediaR

Comentarios

Lo último

El gabinete 2024, las ciencias y las humanidades

Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.

Educación: Un desafío común, una solución colectiva

Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!

Monstruo bicéfalo

En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Termina un ciclo de Vía Educación

En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo:  Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.

Newsletter

spot_img
spot_img

El primer año de bachillerato, el mayor desafío para la retención escolar: investigadores

Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.

Óscar del Río: ‘PISA 2025 sí va’ tras confirmación de la SEP

Sobre ello, Óscar del Río, comisionado de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu), celebró esta decisión, destacando que ello confirma la participación de México en PISA tras la afirmación del presidente AMLO de que el país formará parte de esta evaluación internacional. La prueba PISA, que se aplica a estudiantes de 15 años, es crucial para medir el rendimiento académico en matemáticas, ciencia y lectura.

Pide AMLO a CNTE no usar violencia en sus manifestaciones. “Entregaré costal de piedras”, advierte

En su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador volvió a denunciar las agresiones por parte de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) contra policías capitalinos la semana pasada. Durante el ataque, se lanzaron piedras arrancadas de las banquetas de la Corte a las fuerzas del orden en Palacio Nacional.