Al momento

Educación Media Superior ¿qué hay que fortalecer en 2013-2018?

¿Qué ha pasado con la Educación Media Superior en...

Chihuahua, sede del Foro Regional sobre Educación Media Superior

  Chihuahua Con miras a cumplir los objetivos del gobierno de...

Académicos vigilarán consulta sobre modelo educativo

Los foros de consulta para revisar el modelo educativo...

Progresividad en educación

Esta semana se cumplieron los 70 años de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Es uno de los triunfos civilizatorios más trascendentes y de más profundas consecuencias de la historia. El diálogo entre ideologías distanciadas y culturas de enorme diversidad ha encontrado un campo común en estos contenidos mínimos de ética universal y ciudadana.

No sólo con contenidos de justicia, sino incluso de virtud, pues –como sostiene Luigi Ferrajoli- son “la ley del más débil”. El orden típico de las cosas es que la fuerza permanezca: el abusivo triunfa porque puede, el mentiroso reincide porque puede, el ladrón saquea hasta que puede; si los derechos humanos se consideran como estructura portante de la convivencia en una sociedad, entonces resulta que hay un recorte deliberado al alcance del poder, y que reconocemos que los menos afortunados deben ser resguardados porque sí, por principio, aunque en ello no haya ganancia alguna ni conveniencia inmediata.

Y son progresivos: no sólo son “progresistas” en el sentido de reconocer lo que históricamente se ha luchado para trato justo y no discriminación, sino que en su cumplimiento se obliga a los gobiernos a progresar o al menos a no retroceder de lo ya alcanzado, que no disminuyan los reconocimientos legales y de las consecuencias tangibles en su goce y ejercicio por las personas. La progresividad es característica inseparable de los derechos humanos.

Por supuesto, la clave es que no se queden en enunciados declamatorios, sino que se conviertan en lo que el filósofo jurídico Gregorio Peces-Barba tanto ha subrayado: derechos fundamentales, que son a la vez universales, inabarcables, indivisibles entre sí, sin caducidad, mientras que son derecho positivo y efectivo, se hacen valer en tribunales, se tematizan en leyes y se convierten en criterios definitivos para zanjar disputas, fincar responsabilidades, establecer remediación y marcar restituciones precisas.

Dicho más simple: lo más conmovedor de nuestra común humanidad, nuestras ganas de ser, de estar saludables, de no sufrir violencia, de que ningún gobierno nos rebaje, de que protejamos con prioridad a los más pequeños, tiene como cara posterior de la moneda principios bien concretos. Así pasa con la educación: es una enorme aspiración que todos desarrollemos sin traba e indefinidamente nuestras competencias y talentos, sin restricciones artificiales, sin que nuestra natural curiosidad y deseo de transformar el entorno se frustre o sea ceñida por límites arbitrarios; al mismo tiempo, pasa por mínimos vitales que es inaceptable no lograr para cada una, para cada uno: la posibilidad de aprender un lenguaje, de convivir con pares, de entender el mundo natural que nos rodea, de tomar y ejercer las instituciones y reglas que nos coordinan.

Con el instrumento de la educación pública, es derecho humano y fundamental de cada una, de cada uno, llegar a la escuela, que sea un espacio de aprendizaje adecuado, seguro, sano y empático; permanecer en ella para adquirir habilidades y ejercer todos los derechos con la guía de adultos responsables, preparados y empáticos. Aprender en la escuela y participar en el propio proceso, pues eso determina la posibilidad de un proyecto propio, libre y elegido de vida. El derecho a la educación, entendido no sólo como “derecho a la matrícula” sino el verdadero derecho a aprender, que incluye pero va más allá de lo cognitivo y académico e incluye lo estético, lo cívico, los valores, lo socioemocional, es como la entrada y portal de los demás derechos.

De lo elevado a lo concreto o más, como decimos en México, a lo “concretito” el derecho a la educación es una tarea crucial en la que se juega la legitimidad de todo régimen. Ayer también hubo un anuncio sobre el derecho a la educación, pues el Presidente de la República, en su conferencia matutina anunció que estaba firmando una iniciativa de reforma al Artículo Tercero. En este momento que escribo, aún no llega a la Cámara y no hay un texto oficial. Un rasgo preocupante es que al parecer se elimina el segundo párrafo actual del Artículo, que justamente la Suprema Corte de Justicia de la Nación tomó como referente para confirmar que cada niña y niño en México debe contar con un maestro idóneo, y que dicha idoneidad es en sí una garantía que tiene que garantizar el Estado Mexicano como titular de las obligaciones en el derecho a la educación. No queda tampoco claro que una sustitución de la actual fracción III considere esa garantía, y que se interprete un derecho de los maestros al margen del derecho de los niños. La progresividad implica no retroceso, la indivisibilidad implica que no se elige entre el derecho de niños y el de adultos, sino que se coordinan para que se cumplan ambos, con la prioridad para los niños pero sin agravio ninguno a los adultos.

Se puede cambiar de términos, de instrumentos y de procesos, pero sería un grave retroceso en México que avanzando en el fortalecimiento y dignificación de los docentes se olvide esa garantía constitucional ya reconocida, o se la borre de las prácticas, en contra del principio de progresividad. Es la oportunidad de hacer valer, incluso en el texto, el principio de interés superior (que ya se menciona en el Artículo Cuarto) y también de incorporar, como hemos insistido desde la sociedad civil, la visión de derechos de Niñas, Niños y Adolescentes que ya incluye su correspondiente Ley General, cuyo capítulo Undécimo plasma lo referente al derecho a la educación.

Veremos qué sigue en la discusión, pero promete una clarificación muy necesaria saber si en la modificación del artículo reglamentario de un derecho humano fundamental de verdad habrá progresividad. La civilización no es lineal, pero el proceso parlamentario de confección de las leyes tiene el reto de siempre avanzar, y no volver atrás.

Comentarios

Lo último

El gabinete 2024, las ciencias y las humanidades

Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.

Educación: Un desafío común, una solución colectiva

Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!

Monstruo bicéfalo

En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Termina un ciclo de Vía Educación

En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo:  Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.

Newsletter

spot_img
spot_img

El primer año de bachillerato, el mayor desafío para la retención escolar: investigadores

Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.

Óscar del Río: ‘PISA 2025 sí va’ tras confirmación de la SEP

Sobre ello, Óscar del Río, comisionado de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu), celebró esta decisión, destacando que ello confirma la participación de México en PISA tras la afirmación del presidente AMLO de que el país formará parte de esta evaluación internacional. La prueba PISA, que se aplica a estudiantes de 15 años, es crucial para medir el rendimiento académico en matemáticas, ciencia y lectura.

Pide AMLO a CNTE no usar violencia en sus manifestaciones. “Entregaré costal de piedras”, advierte

En su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador volvió a denunciar las agresiones por parte de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) contra policías capitalinos la semana pasada. Durante el ataque, se lanzaron piedras arrancadas de las banquetas de la Corte a las fuerzas del orden en Palacio Nacional.