Justo en el momento en que cierro estas líneas, el Secretario de Educación, Aurelio Nuño, “presenta” a los mexicanos los Planes de Estudio que habrán de mejorar, lo que desde su perspectiva, está mal en la educación que se imparte en mi México querido.
El día 21 de junio, de nueva cuenta estudiantes normalistas fueron agredidos por las fuerzas de “seguridad pública”. No, no se trató del conflicto que hace días le compartía en este mismo espacio y que se suscitó en Cañada Honda, en el hermoso estado de Aguascalientes; no, tampoco se trató del lamentable y trágico suceso de Ayotzinapa, en la bella entidad de Guerrero; tampoco se trató de estudiantes provenientes de alguna de las normales del singular estado de Oaxaca. Se trató pues, de normalistas de Tiripetío en Michoacán.
Hace unos días, en una amena charla que sostuve con varios colegas de algunas escuelas normales del país, el tema de la escasa demanda de ingreso que se vive en estas instituciones formadoras de maestros y maestras – a últimas fechas –, salió a relucir. Entre otras cuestiones, hablamos de las grandes complejidades que el mismo subsistema encierra, así como también, de las grandes bondades que trae consigo la formación de docentes.
Gritos, consignas, marchas, bloqueos, jóvenes, estudiantes, normalistas, ciudadanos, mexicanos. Son algunos de los conceptos que leímos y escuchamos en días pasados, cuando el conflicto entre las estudiantes de la Escuela Normal Rural “Justo Sierra” y autoridades del estado de Agusacalientes, pareció desbordarse.
En días pasados, el Gobierno del Estado de Aguascalientes y el Instituto de Educación de esa misma entidad, dieron a conocer la convocatoria para el ingreso a las escuelas normales: Benemérita y Centenaria Normal de Aguascalientes, Centro Regional de Educación Normal de Aguascalientes, Escuela Normal de Rincón de Romos “Dr. Rafael Francisco Aguilar”, Escuela Normal Rural “Justo Sierra Méndez”, y Escuela Normal Superior Federal de Aguascalientes “Profr. José Santos Valdés”. Un proceso de “selección” de aspirantes a cursar algunas de las licenciaturas que ofrecen dichas escuela y que, de buenas a primeras, se antoja normal dado que esto ocurre en los distintos estados de mi querido país.
Aún tengo en la memoria una entrevista que formó parte del polémico documental titulado “De Panzazo” y que el periodista, Carlos Loret de Mola, le realizó a la ex dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo Morales, quien a pregunta insistente de dicho reportero sobre la conducción de la política y evaluación educativa en nuestro país, ésta le respondió: mándeme a la Secretaría de Educación Pública. Así de simple, así de complejo.
Generalmente, para quienes tenemos la oportunidad de encontrarnos “activos” dentro del Sistema Educativo Mexicano (SME), la pregunta que da entrada a esta serie de reflexiones, impostergablemente, llega. Y llega en el momento en que las circunstancias de naturaleza administrativa nos lo hacen saber pero, además, los que la propia constitución biológica de los seres humanos, lo confirma.
No había pasado mucho tiempo desde que decidí tomarme un merecido descanso, cuando de repente, alguna de las noticias que se difunden por la televisión llamó mi atención: el Secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), José Antonio Meade, dio a conocer en los últimos días de diciembre, el aumento a las gasolinas y diésel para el mes de enero de este año, dada la liberación de los precios en varias partes del país; esto, derivado de la reforma energética que fue aprobada por las cámaras de representantes de mi México querido.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.