Hacer visible las experiencias de madres de hijos con discapacidad en el aspecto intelectual, visual, auditivo y motor, además de los distintos Trastornos Generalizados del Desarrollo del cual prevalece el Trastorno del Espectro Autista (TEA) es la intensión fundamental del escrito que aquí se presenta.
La Normal Rural “Luis Villarreal” se distinguía por su fuerza política dentro del estado de Hidalgo y también dentro de la Federación, de Estudiantes Socialistas de México (FECSM) encabezando con éxito la secretaría en dicho organismo y las mesas de debate en los Congresos Políticos. Esa condición histórica la adquiere desde el Segundo Congreso de la FECSM a la que se adhiere como fundadora desde 1935 (Flores, 2019).
La existencia de las Normales Rurales en México, como la Normal “Luis Villarreal” del Mexe Hidalgo, son el resultado de un proceso de luchas, tensiones y negociaciones intergeneracionales de estudiantes que se escolarizan en sus lógicas contestatarias adscritas a la ideología que introduce el entonces presidente Lázaro Cárdenas del Rio (1934-1940), que empapa de una clara directriz socialista a la educación en México de ese periodo.
La narración que aquí se esboza, trata de explicar la intervención de las personas que intercambian información de distinta valía para el Estado y su probable intercambio por favores para el ascenso a puestos de mayor jerarquía; sin embargo, también se acepta la posibilidad de que cualquier sujeto social puede arribar a puestos de responsabilidad por distintas causas que pueden desarrollarse de manera autónoma, de acuerdo a las condiciones contextuales imperantes del momento histórico que le tocó vivir y por supuesto con su capital de relaciones mundanas y sus posiciones dentro del entramado social, sin que se niegue por supuesto, la capacidad intelectual del sujeto que se atreve a jugar con las condiciones que le ofrece el contexto.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.