En general la discusión sobre el regreso a clases presenciales el próximo día 30 se ha centrado en los temas de salud, en las condiciones que hay que guardar para evitar contagios, en plantear si los niños y adolescentes son proclives a contagiarse con mayor frecuencia.
Estamos ante varios retos, uno es la afirmación "En agosto se regresará a clases presenciales". Tema que requiere un análisis en múltiples dimensiones: La laboral (el establecimiento de condiciones para los maestros, regularización de sus plazas, revisión de contratos temporales, reemplazo de plazas docentes, etc; las condiciones físicas de las escuelas y sus posibilidades de contar con agua potable (jabón y satinizantes); la evolución de la llamada tercera ola de contagios y la eficacia de la vacunación (tema que toca más a las autoridades de salud); las pedagógicas (que en general se suelen olvidar).
Dedicaremos este planteamiento a analizar algunas de las implicaciones pedagógicas del llamado a regresar a clases presenciales para ello quisiera exponer algunos puntos relevantes que no se han mencionado o tomado en cuenta
El día 4 de enero la SEP presentó en su blog bajo el título de preparándose para un regreso seguro a la escuela una valoración sobre el programa de Aprende en Casa 2 Como otras cosas de este gobierno hizo una encuesta, que con los docentes que he podido consultar expresan que no conocieron, una encuesta que tiene "sus datos". Los maestros están satisfechos (el 94%)
Una pregunta que necesitamos hacernos es porque todos los países de América Latina en donde se aplica la prueba PISA tienen resultados en un margen entre 480 y 400 puntos. No están de manera significativa por encima de la media. Es necesario analizar hasta donde las preguntas del examen contienen un sesgo socio-cultural. Los que trabajan la prueba necesitan liberar varios reactivos para que podamos estudiar la estructura del contenido de los mismos. Sabíamos que las preguntas de PISA se elaboran preferentemente en 4 países: EEUU, Australia, Noruega y Japón; sabíamos que se habían incorporado algunas preguntas de América Latina. No sabemos cuantas, pero es necesario que nos informen sobre ello. En estos resultados no hay casualidad, no es que todos los maestros y todos los alumnos latinoamericanos no logren las competencias que demanda la ciudadanía global.
El proyecto de presupuesto 2020 contradice flagrantemente las declaraciones del Gobierno Federal sobre el Fortalecimiento y Transformación de las Escuelas Normales, es 20% menor al otorgado en 2019. Contradice el espíritu con el que se está realizando el Congreso Nacional para el Fortalecimiento y Transformación de la Educación Normal.
Complejo resulta hablar de la Nueva Escuela Mexicana, complejo porque es más un proyecto que una realidad.
Ciertamente que hay cambios un discurso que reivindica el papel social de la profesión docente (faltaría una reivindicación de su papel pedagógico en la formación de nuevas generaciones), una reducción de las actividades administrativas que cargaron la labor docente y la cancelación del modelo de evaluación en realidad medición/examinación que impuso la reforma de 2013, una forma diferente de construir el calendario escolar y quizá la portada de los nuevos libros de texto.
La necesidad de entender que la profesión docente aprendida hace 10 años requiere transformación ante los cambios que demanda la realidad educativa está presente, lo que implica pensar hacia dónde deben transitar las escuelas formadoras de docentes.
A casi quince días de que el proyecto fue aprobado está suscitando una diversidad de posiciones que no necesariamente reflejan un análisis fino de lo que se propone como “abrogación de la reforma” y conformación de una reforma educativa que responda a un programa de lo que se puede reconocer como la 4 Transformación de la República.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.