Como era de esperarse, una asociación privada se sintió aludida por mi artículo “El (falso) debate sobre PLANEA 2016” y respondió con su estilo acostumbrado: airada, superficial y propensa, como los malos toreros, al espectáculo pero no al arte. Ni hablar: es lo que hay, dicen los españoles.
Hace tres semanas, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) anunció la “suspensión” en 2016 de la prueba PLANEA, principal instrumento para medir el logro de aprendizaje de las y los estudiantes de educación básica en el país. El día siguiente, la Secretaría de Educación Pública (SEP) refutó este anuncio, insistiendo que “sí, se va a aplicar”, aunque no como fue diseñado por el INEE. Desde la sociedad civil, Mexicanos Primero, así como otras organizaciones y comentaristas, expresaron su desacuerdo con esta decisión. En resumen, y entre otros puntos, se cuestionó: ¿cómo se puede monitorear el avance en la obligación del Estado de garantizar “el máximo logro de aprendizaje” de cada uno de las niñas, niños y jóvenes – como se estipula en el reformado Artículo 3º Constitucional – si no contamos con un instrumento de evaluación del mismo?
Supimos hace unos días que la prueba Planea, que sustituyó a ENLACE y que evalúa los aprendizajes escolares de los alumnos en español y matemáticas, no se aplicará en 2016 de la forma en la que estaba programada. El plan, anunciado el año pasado, era que la prueba sería aplicada por personal capacitado, externo a las escuelas, a alumnos de 6° de primaria, 3° de secundaria y 3° de media superior.
La semana estuvo movida en torno a la Reforma Educativa. La Secretaría de Educación Pública y el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación acordaron suspender por este año el Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes, y el subsecretario de Educación Básica, Javier Treviño, clavó otra alcayata a las autoridades de educación de los estados.
“Cualquier análisis que se haga de las diferentes propuestas, si es anual o bianual está dentro de la norma de la OCDE”, explicó Gabriela Ramos, Directora del Gabinete y Consejera Especial de la OCDE.
La Secretaría de Educación Pública tiene dos retos que deberán librar bien en estos días. Ambos se refieren a la Comunicación: la suspensión de la Prueba PLANEA, y la difusión de los resultados de la Evaluación de Permanencia.
Más allá del lucro mediático y político con que una asociación privada –frecuentemente hostil con los maestros mexicanos y la reforma educativa– pretendió distorsionar los hechos, el presunto debate sobre la prueba del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes, mejor conocida como PLANEA, partió de un supuesto falso: que esta evaluación a estudiantes había sido “cancelada” y no se realizaría en 2016. Pero ¿ésa fue la realidad? Veamos.
Aurelio Nuño, pidió no politizar los temas educativos, pues, consideró, no es sano que esto se vaya por calificativos y no por un debate informado y que se den especulaciones, pues quienes pagan las consecuencias son los niños.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.