La reciente publicación de los resultados de la edición 2022 del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA por sus siglas en inglés) ha generado un amplio debate en el ámbito educativo mexicano. Por un lado, están los que sostienen, como el presidente Andrés Manuel López Obrador, que es una evaluación neoliberal a la que no debemos prestarle atención
El México de 2022 comienza a parecerse al del siglo pasado, aquel de partido único, del dedazo, en donde no había contrapesos y nadie se atrevía a contradecir al presidente. Llevamos cuatro años en vilo, observando el desmoronamiento del Estado mexicano y de su compromiso con la garantía de derechos: a la salud, al medio ambiente, a la educación.
Cien años de SEP invitan a hacer una reflexión y un balance de políticas públicas educativas para valorar la actuación del Estado mexicano, sopesando qué tanto la autoridad está articulando adecuadamente sus acciones de gobierno para atender las distintas problemáticas que aquejan al sistema que permita plantear un horizonte de mejora.
En este estupendo compendio de apuntes y reflexiones, Juan Carlos Miranda nos ofrece, un recuento de las principales discusiones de los últimos cuatro años respecto a la cancelación de la reforma educativa de 2013 y el diseño y puesta en marcha de la nueva reforma impulsada por el presidente López Obrador, aprobada en mayo de 2019.
Arcelia Martínez Bordón, investigadora del INIDE de la Universidad Iberoamericana y aspirante a formar parte del Consejo Técnico del nuevo Organismo Educativo, ha renunciado al concurso para integrar dicho Consejo.
En una carta enviada a la Comisión de Educación del Senado, Martínez Bordón afirma que no encuentra las condiciones idóneas para continuar este proceso, pues este mismo ha sido cuestionado por la opinión pública y existen pronunciamientos fuertes para que se repita.
El miércoles 12 de diciembre el presidente Andrés Manuel López Obrador —en el marco de su conferencia de prensa— firmó de manera pública una iniciativa en la que anuncia la cancelación de la Reforma educativa, y con esta la desaparición del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). En su lugar, sugiere la creación del Centro Nacional para la Revaloración del Magisterio y la Mejora Continua en la Educación. La propuesta llegó después de semanas de avisos, iniciativas, y para algunos, de incredulidad: ¿De verdad AMLO se atrevería a desaparecer a una institución que lleva 16 años operando, y generando información valiosa para conocer los alcances y retos del sistema educativo? El anuncio de esta contra-reforma educativa estuvo precedido de varios pronunciamientos, algunos incluso con un tono de linchamiento político. Sin duda, en los últimos meses, el INEE ha estado en la mira y hoy parece ser el chivo expiatorio de la reforma educativa de Peña Nieto.
Recientemente tuve la oportunidad de participar en algunas entrevistas que realiza un equipo de investigadores de la Red de Investigación de Educación Rural para conocer los alcances de las acciones que implementan autoridades del estado de Yucatán y la federación, para atender a las escuelas multigrado. Estas entrevistas se realizarán en distintas entidades de la República, como parte de una evaluación, que solicitó el INEE, y sus resultados servirán para la elaboración de directrices de política.
La Reforma educativa ha estado presente en la discusión pública desde el día en que se anunció. No ha habido tregua; la polémica ha ido entre posturas y debates sobre su sentido, utilidad, y, ahora, incluso, sobre si debe continuar o echarse para atrás.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.