La SEP ha confirmado que durante el ciclo escolar 2019-2020, los alumnos de las secundarias generales y técnicas llevarán en primero y segundo grados todas las asignaturas del campo de formación académica (incluyendo Historia y Formación Cívica y Ética) con los programas de estudio 2017, mientras que tercer grado con los programas 2011.
De acuerdo con la última decisión de la SEP, todos los estudiantes de educación secundaria llevarán los mismos programas de estudio en el ciclo escolar 2019-2020, incluyendo telesecundaria, pues para los alumnos de esta modalidad sí se había decidido que llevarían los programas 2017 para primero y segundo grados en todas las asignaturas.
Mientras continúa el estire y afloje entre las autoridades de la SEP y los dirigentes de la CNTE para ver quién cede en qué, ahora en las leyes secundarias, en especial con la interpretación del artículo 16 transitorio de la recién aprobada reforma educativa, la planeación del inicio del ciclo escolar 2019-2020 augura una hecatombe.
En el caso de la educación media superior, la subsecretaría encargada de este nivel publicó el documento Planes de estudio de referencia del componente básico del marco curricular común de la educación media superior (SEP 2017). Este documento propone programas de estudio de las asignaturas del componente básico para los bachilleratos en general, prácticamente iguales para todas las asignaturas compartidas de este componente, lo cual apuntaba a una mayor coherencia, sobre todo para lograr la llamada portabilidad de estudios que se estableció desde la Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS) (DOF, 2008).
Dos innovaciones importantes del Modelo educativo para la educación obligatoria (SEP, 2017) son la autonomía curricular y la de gestión escolar. La primera está vinculada al planteamiento curricular, primer eje del Modelo, y corresponde al tercer componente curricular de la educación básica. La segunda es parte del segundo eje del Modelo educativo, “La escuela al centro del sistema educativo”.
Este artículo es el primero de una serie de tres en los que se analizan algunas implicaciones de las reformas constitucionales en el nuevo modelo educativo. Se retoma el artículo del mismo nombre de este apartado (Sánchez, 2018) en el que se analizaron tres temas centrales relacionados con la propuesta curricular del Modelo educativo para la educación obligatoria (SEP, 2017a) que quedaron pendientes. Se adecuaron las propuestas iniciales del artículo fuente para sugerir al actual gobierno federal que considere en la construcción del nuevo modelo educativo lo siguiente:
Se considera pertinente replantear la evaluación a los docentes, equipos técnicos y directivos para que el propósito sea la mejora de su desempeño y, por tanto, eliminar los criterios sancionadores de la evaluación del desempeño, que pusieron “el énfasis de la supuesta mejora de la enseñanza en la sujeción a procedimientos mecánicos de evaluación”, los cuales quedaron en las modificaciones constitucionales y de las leyes reglamentarias de la Reforma Educativa 2013. Sin embargo, se considera que calificativos como “persecutorios” o la “la mal llamada Reforma” no son adecuados en la “Exposición de motivos” de un documento de la trascendencia que representa esta iniciativa de reformas.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.