Desde Claudio X. González, la Unión de Padres de Familia, Carlos Loret de Mola, hasta Eduardo Backhoff y Ricardo Anaya, han surgido múltiples críticas a los Libros de Texto Gratuitos (LTG). Sus argumentos suenan como estribillo en una supuesta defensa de la educación pública: “defendamos la educación mexicana de la imposición doctrinaria
El segundo mito es un poco más elaborado y con una complejidad mayor, pues supone que al realizar el trayecto hacía la escalera del éxito, no importa si se es hombre, mujer o si se es disidente de la lógica binaria de género. Este mito se relaciona con el primero, pues, recordando que en la igualdad de oportunidades no importa el punto de partida, sino el trayecto a la meta, el género no debe de representar problema alguno. En este sentido, se podría decir que la igualdad de oportunidades no solo oculta la situación socioeconómica, también oculta el género y el impacto diferenciado de las desigualdades sociales alrededor de este.
Imaginemos que para llegar al nivel universitario existe una gran escalera en donde cada escalón representa un nivel académico de nuestro sistema educativo. El primer peldaño es el preescolar, el segundo la primaria y así sucesivamente. Imaginemos, también, que entre más se avanza en el trayecto, más angostos se van haciendo los escalones, pues el último peldaño no podría soportar el peso de todas y todos, pero se promete que cualquiera puede llegar a la cima. Por último, imaginemos que quienes organizan esa escalera afirman que todas y todos tienen el derecho de realizar su trayecto por todos los peldaños si se esfuerzan, es decir, lo relevante es cuánto se esfuercen, de manera individual, para llegar a la meta. Desde esta metáfora todo parece normal, pues la escalera y el objetivo final se muestran bajo una supuesta igualdad de oportunidades para todos y todas, por lo que llegar al último escalón dependerá del esfuerzo individual de cada cual. Pero lo que no se nos muestra en esta imagen es la biografía que constituye a cada persona, los puntos de partida diferenciados y, mucho menos, que los criterios para llegar a la meta tratan de medir igual a lo que por origen es desigual.
Desde sus inicios, la educación se ha encontrado en permanente tensión y disputa no solo entre los grupos que gobiernan en ciertos momentos históricos y las derechas de cada época, también se encuentran en ese debate los sectores de izquierda. Para muestra de ello, solo basta abrir un libro de historia de la educación para constatar que, desde las reformas liberales de Gómez Farías, las Leyes de Reforma, los Congresos Nacionales de Instrucción Pública en tiempos de Porfirio Díaz, la revolución mexicana, el sexenio de Lázaro Cárdenas, el actual periodo neoliberal, la educación ha sido un periodo de permanente tensión y disputa.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.