La principal conclusión que extraigo de lo reportado y comentado en medios en relación al segundo informe del Grupo Interdisciplinario de Expertas y Expertos Independientes (GIEI) sobre el caso de los alumnos de la normal de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala es que seguimos sin saber con certeza qué pasó.
Para Manuel Gil Antón, investigador de El Colegio de México (Colmex), la actual reforma educativa está pensada desde la soberbia y no desde la esperanza educativa.
A pocos días de culminar el año, un hecho por demás doloroso y lamentable ocurrido hace varios meses, sigue presente en la memoria de muchos mexicanos: la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Doha, Qatar.- La violencia del crimen organizado, las bandas terroristas o los grupos rebeldes extremos tienen en la educación a uno de sus principales objetivos de guerra, se dijo aquí durante la Cumbre WISE 2015, en la que México apareció en un video que mostraba imágenes de algunos de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en septiembre de 2014.
Para María Bertely, investigadora del CIESAS, las Escuelas Normales Rurales siempre han representado un bastión de lucha y defensa de los derechos sociales.
Este 26 de septiembre se cumple un año de la desaparición de los 43 normalistas rurales de Ayotzinapa. El pasado 6 de septiembre el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), conformado a petición de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, presentó el Informe Ayotzinapa (La Jornada, “Informe Íntegro del GIEI”, 06.09.15), que reconstruye detalladamente los eventos perpetrados en Iguala, Guerrero por la policía municipal y ante la omisión del 27° batallón de infantería del Ejército y las policías federal y estatal.
Lo sucedido con los 43 estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, es un síntoma de la gran crisis de derechos humanos y justicia social que atraviesa nuestra sociedad, así como la educación en México.
El Observatorio del Derecho a la Educación y la Justicia (ODEJ) es una plataforma para el
pronunciamiento público, impulsado por el campo estratégico en modelos...
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.