l ruido que se hace en torno a la educación parece tener muy poco que ver con la formación real del alumno. Al igual que el enorme desgaste burocrático desplegado en los últimos años. Y es un secreto a voces que la presión para producir indicadores de calidad produce exactamente eso: indicadores de calidad. Mas no una mejor formación del alumno. Al contrario: cuando el dinero, el tiempo y los esfuerzos se consumen para todo lo que acompaña el proceso educativo, faltarán donde más falta hacen: en el aula. Si el maestro dedica cada vez más tiempo y energía para cumplir con tareas administrativas (además de no contar con la seguridad laboral necesaria), esto, forzosamente, tiene un impacto negativo en sus clases y, por ende, afecta al acto educativo en su esencia.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, las funciones relacionadas con la educación básica y media superior, así como la cultura, ciencia y tecnología ocupan el 53% de la burocracia del país.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.