Este lunes comenzó el nuevo dispositivo de la Secretaría de Educación Pública para lidiar con la pandemia y el encierro, todavía necesario. No pienso que sea la panacea, pero tampoco que sea un mero paliativo, satisface una necesidad. No obstante, al igual que como Aprende en Casa, amplía la brecha digital entre los vástagos de clase media y niños pobres, aunque para el Verano Divertido (VD) no se requiere de computadora, una ventaja.
El Congreso local y el gobernador Martín Orozco Sandoval elaboró uno y publicó el otro, en el Periódico Oficial del Estado de Aguascalientes (25/05/2020), la armonización de sus leyes locales con la Ley General de Educación (LGE). Allí, a la chita callando replicaron la Ley Barbosa y el pin parental, pero no levantaron protestas como en Puebla o en Nuevo León. Vamos, ni la Secretaría de Gobernación, que disciplinó al Congreso neoleonés, mostró beligerancia.
De acuerdo con José Guillermo Merquior (Rousseau and Weber: Two Studies in the Theory of Legitimacy, Londres, Routledge and Kegan Paul, 1980), hay dos teorías que sirven para explicar la legitimidad política o la acción de un gobernante. La primera se deriva del contrato social, cuyo máximo exponente fue Jean-Jaques Rousseau; la segunda de la sociología de la dominación de Max Weber.
Con el acuerdo para la modernización de la educación básica de 1992, el gobierno federal transfirió a los estados responsabilidades, pero concentró el poder. El nuevo federalismo educativo fue el eufemismo que encubrió al centralismo burocrático.
Por mi trabajo de investigación encuentro información que circula poco, pero que importa conocer. Aunque a ritmo pausado, nos acostumbramos a ver que, además de la Secretaría de Educación Pública y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, intervienen otros actores en la política educativa. A partir del Acuerdo para la modernización de la educación básica de 1992 se rompió esa visión polar.
“El aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información”, es una de las máximas de Albert Einstein. El valor de la escuela reside en la convivencia y en las prácticas comunitarias. Pero el aprendizaje, lo que se dice educación, se adquiere en la vida cotidiana, en el hogar, en primer lugar, en la calle, en los mercados, en la vía pública y en el mundo del trabajo.
Mi artículo de hace una semana trató de las buenas razones y los propósitos que me parecen irrealizables del programa Aprende en Casa. Dos corresponsales comentaron mi pieza. Una madre de familia en una misiva a mi correo electrónico y don Antonio Ortiz Gómez, en el blog de Excélsior.
Si bien en la Universidad Autónoma Metropolitana no estamos tan equipados en tecnologías de la información y la comunicación ni de otros medios digitales como otras instituciones, tampoco somos primerizos; tenemos décadas de experiencia, en pequeña escala, si se quiere, pero aporta bases para el Proyecto Emergente de Educación Remota (PEER), el artefacto que la institución diseñó para enfrentar al COVID-19.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.