En la educación mexicana todo es contienda, hasta el almanaque. La Secretaría de Educación Pública prepara el retorno a clases a partir del 30 de agosto. Ya publicó en el Diario Oficial de la Federación el calendario escolar para el ciclo lectivo 2021-2022. Si alguien le dio la bienvenida, no apareció en las notas de prensa del 25 y 26 de este mes. Pero sí de reclamos.
No todo es burocracia y pasión en el ejercicio del poder. Los adagios de Weber me parecen correctos para medir la cualidad de políticos en puestos de mando en la administración. Entender la racionalidad burocrática ayuda a definir el derrotero de las instituciones, la Secretaría de Educación Pública, en este caso. Pero es insuficiente para percibir la acción política de los mandos.
Se equivocó alguien que pensó que con el arribo de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República y que, con las mercedes que le adjudica, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación bajaría la presión al gobierno. Hizo un receso, más marcado por la pandemia que por las concesiones. Pero la CNTE cabalga.
Este es un sexenio beisbolero. Esteban Moctezuma Barragán no llegó a la segunda base; el 15 de febrero, Delfina Gómez Álvarez, la maestra Delfina, entró como segunda en el orden al bate. El 30 de noviembre de 2024 veremos si alcanzó a llegar al home.
Parece que pronto terminará la larga transición entre Esteban Moctezuma Barragán y Delfina Gómez Álvarez en el mando de la Secretaría de Educación Pública. Todo está listo para que el Senado apruebe el nombramiento de Moctezuma como embajador en Washington. Vendrá luego la asunción de la maestra Delfina a la silla de Vasconcelos.
Queridas lectoras, estimados lectores: con su venia, hoy voy a sacar a colación una jácara de la que soy protagonista, es parte de mi labor académica. Una nueva responsabilidad y un libro fresco, ya impreso, pero que todavía no llega a librerías, la pandemia obliga.
No hay presupuesto; además los maestros de las normales y de la Universidad Pedagógica Nacional se sienten defraudados porque no encuentran correspondencia entre las bellas palabras que les dirigen el Presidente y el secretario de Educación Pública, mientras ponen a sus escuelas al borde de la bancarrota.
La pandemia acarreó cambios inesperados en el sistema educativo. La escuela que estuvo vigente hasta comienzos de este año no existe más. Aun así, el ciclo escolar comenzará el próximo lunes 24, pero a distancia. Habrá cambios en la pedagogía, en el hacer de maestros y padres de familia y observaremos una migración de niños de escuelas privadas al sistema público.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.