La Nueva Escuela Mexicana tiene sus frases predilectas. “Documento de trabajo,” “Material en proceso de edición “y “Versión preliminar”. Éstas han sido una constante en los diferentes documentos que la Secretaria de Educación Pública (SEP) ha filtrado para la actual reforma educativa.
Recientemente, la SEP publicó una invitación dirigida a los diferentes actores involucrados en la educación básica para participar en las “Asambleas de análisis del plan y los programas de estudio para el diseño de los libros de texto gratuitos para la educación básica”. Con dichas Asambleas, las autoridades educativas buscan abrir un espacio para que la comunidad exprese opiniones y sugerencias sobre diferentes documentos de trabajo elaborados para conformar el Plan y programas de estudios de la Nueva Escuela Mexicana. Al concluir este ejercicio, la SEP decidirá si dicho Plan, tiene el consenso nacional para que oriente el rumbo educativo del país y el tan anhelado diseño de los nuevos libros de texto gratuitos.
En México durante el último año, más de 5 millones de estudiantes han abandonado la escuela; los docentes, padres de familia, niños y niñas no saben cuándo ni cómo van a regresar a las aulas; aún no se ha dicho nada de la pérdida o ganancia de los aprendizajes de más de 14 millones de alumnos y las escuelas del país tienen que ser reparadas tras el abandono absoluto de más de un año de no ser ocupadas. Ante tanta y tanta calamidad, hoy las autoridades educativas ponen en el centro el rediseño de 18 libros de texto gratuitos de primaria. Me pregunto ¿Para quién será prioritario este rediseño?
En sus marcas, listos, ¡fuera! El 22 de marzo, el director de Materiales educativos de la SEP, Marx Arriaga, inauguró el proceso para el rediseño de los libros de texto gratuitos (LTG) que, en un hecho insólito, espera concluir el 31 de mayo de 2021.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.