El pasado 29 de febrero, la titular del Consejo Nacional de Ciencias y Tecnologías (Conahcyt), María Elena Álvarez-Buylla Roces, comunicó, a través de su cuenta X, un pronunciamiento público que inicia y concluye con su renuncia a la Academia Mexicana de Ciencias.
¿Es conveniente y viable la creación de una Secretaría de Estado que articule las funciones de la educación superior con el sector de investigación, desarrollo tecnológico e innovación? Esta posibilidad se ha planteado en varias ocasiones; hoy resurge como tema en la cercanía de las próximas elecciones federales. Para discutirla, abordaremos en esta columna tres aspectos: los antecedentes en México, una comparación internacional y algunos de los planteamientos que se esbozan en la actualidad.
Puebla capital se consolida como sede para las convenciones y eventos más importantes a nivel internacional, como la tercera edición del ‘Congreso E-tech Evolving Education’, que llegará los días 26, 27 y 28 de septiembre de este 2023 para reunir a líderes de la industria de la tecnología de la educación en un solo lugar.
Más allá de los recursos económicos destinados a la educación, con unpresupuesto promedio dentro de los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el grave problema de México radica en lospobres resultados arrojados en las recientes décadas en el tema educativo.
Estudiantes del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN (Cinvestav), protestaron frente al secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, por la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa.
Con el objetivo de involucrar a jóvenes estudiantes de educación superior para que ofrezcan soluciones prácticas a problemas cotidianos basadas en ciencia y tecnología, la organización Agenda Ciudadana de Ciencia Tecnología e Innovación, a través del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), convocó al primer concurso Vive con Ciencia.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.