Comenzó esta semana el verano, pero estamos lejos de pensar que la educación pública en México esté lista para irse de vacaciones. Buena parte de las niñas, niños y jóvenes (NNJ) de nuestro país siguen perdiendo terreno en el ejercicio de sus derechos, día tras día, por la negligencia, la soberbia y la inacción deplorable de los adultos.
Y finalmente, algo que desde los primeros días de Mexicanos Primero nos inspira: impulsar el aprender en todo tiempo y lugar. Que cada persona pueda aprender lo que quiere y necesita. Que nunca deje de aprender. Que la calle eduque, que el parque eduque; que se pueda pasar del laboratorio al taller, y que todos sepamos de gestión de proyectos y de las leyes que nos rigen; que el discernimiento ético y el ejercicio de los derechos humanos sean realidades de la vida cotidiana, por la tutoría de unos a otros, el acompañamiento, el enriquecimiento mutuo, la distribución con justicia, el gobierno de la participación de todos para la responsabilidad sobre todos, en su diversidad y libertad. La escuela es un medio y tiene límites estructurales; el derecho a aprender es universal. Hay que reimaginar todo.
Que esta transición signifique aceleración y no retraso; que represente esperanza y no espera; que traiga contundencia y pasos firmes. Transitar es pasar a algo más, evolucionar. Ya urge dar señales de la etapa que viene.
El 7 de enero, el presidente López Obrador mencionó al SIPINNA como una instancia que, en su anunciada propuesta de eliminar órganos autónomos, considera que podría ser sustituido por el DIF. En otra ocasión discutiré en este espacio las razones en contra de la eliminación, y a favor de la reforma y mejora, de dichos organismos. Pero por ahora quiero poner a consideración las siguientes tesis:
A lo largo de dos semanas hemos asistido a una intensa discusión en torno a la extinción de los fideicomisos. De manera asertiva y comprensible –sin duda, a veces con más empuje que ingenio y más coraje que tino– físicos y geólogas, periodistas y defensores de derechos humanos, cineastas y deportistas de alto rendimiento se han movilizado. Alzan la voz. Se reúnen. Los entrevistan, escriben, ofrecen datos. Presentan logros. Argumentan.
Todavía no termina la primera semana y adaptarse no es sencillo. Hay multitud de historias sobre lo complejo que ha sido para las familias organizarse para una rutina que no lo es, porque es inédita.
La razón lo pide, la convicción lo confirma, el orden jurídico lo manda. O lo 'mandata', como gustan decir los abogados constitucionalistas. Niñas, niños, adolescentes y jóvenes (NNAJ), no menos de 30 millones en nuestro país tienen algo que decir en esta emergencia. Tienen mucho que decir. Hay una palabra suya, que nos estamos perdiendo.
Esta semana se anunció, junto con el inicio de la fase 3 de contingencia ante la propagación del Covid 19 en nuestro país, el ajuste al calendario escolar y un esbozo de soluciones para abordar la emergencia educativa.
Lo primero que queda claro, finalmente, es que podemos dosificar el esfuerzo y distribuir los recursos para dos etapas: la primera, desde esta semana y hasta el 30 de mayo, y la segunda, desde el 1 de junio hasta el 17 de julio. Así, seis semanas quedan para el proceso de 'Aprende en Casa', y otras siete para una conclusión presencial del ciclo escolar 2019-2020.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.