En la coyuntura del conflicto en la UNAM, de 1986, que estalló debido a la imposición de políticas públicas privatizadoras (aumento de cuotas y eliminación del pase automático, entre otras medidas) durante la rectoría del doctor Jorge Carpizo, se dio la emergencia de un movimiento estudiantil que rechazó esas medidas y que se colocó en defensa de la educación pública. Algunos de las y los líderes estudiantes de ese movimiento eran representantes ante el Consejo Universitario de la máxima casa de estudios.
Acaban de pasar las elecciones en México, que, a pesar de tantas campañas de descalificación, mentiras y polarización, se llevaron a cabo de manera libre y en paz en casi todas las casillas establecidas en nuestro país. Si bien, siguen manifestándose diversas voces que descalifican la votación, hay que reconocer que ha sido posible constatar de manera directa, el conteo paso a paso que ha hecho el Instituto Federal Electoral de la mayor elección que históricamente se ha vivido, que no admite posible fraude en el proceso electoral. Votamos y los resultados así están.
Demasiado tiempo de campañas electorales y el mismo escenario: opiniones que buscan polarizar, acusaciones, revelaciones, ataques, mentiras a medias o mentiras completas y la ausencia de debates reales sobre los asuntos que preocupan a la ciudadanía y que necesariamente, tienen que atenderse.
Durante casi 40 años, la investigación educativa ha identificado los problemas que enfrentamos los y las académicas en la universidad pública mexicana. Precariedad de nuestras condiciones de trabajo, habilitación disciplinar apresurada (Gil-Antón), esquemas de evaluación rígidos, poca atención al desarrollo intelectual y docente, estratificación, y una “participación marginal en el diseño e implementación de las políticas públicas y programas específicos que regulan [nuestro] trabajo” (Galaz y Martínez Stack).
En mi artículo anterior, argumentaba la necesidad de implementar una educación que fortalezca la democracia en nuestro país, y no una que la debilite, como parece ser el caso de la Nueva Escuela Mexicana, que sugiere a los maestros desarrollar una conciencia crítica a través de las lecturas de Marx y Lenin (entre otros pensadores de la Izquierda radical). También comenté que la democracia se construye a través de una educación que fomente la libertad de pensamiento y los valores de diálogo y tolerancia.
El artículo 3 de la Constitución considera a la democracia “no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo”.
El Abogado General de la UAM, Carlos Reynoso Castillo, señaló que las universidades juegan un papel protagónico en la construcción de la democracia nacional y que esta, no depende exclusivamente del perfeccionamiento de las instituciones encargadas de coordinar los procesos electorales.
A pesar de las recientes iniciativas por parte del Ejecutivo Federal para modificar las normas jurídico-electorales que impulsen la participación femenina en cargos de...
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.