Schmelkes destacó la inequidad en la distribución de la educación, subrayando que esta realidad no ha mostrado mejoras sustanciales a lo largo del tiempo. Además, enfatizó que en América Latina, el cierre de brechas educativas se ha estancado, perpetuando situaciones de desigualdad en la región.
La educación es uno de los pilares fundamentales del desarrollo humano y social, ya que proporciona a las personas las herramientas necesarias para lograr una vida plena y para contribuir al progreso de la sociedad. Sin embargo, no todos los individuos tienen acceso a una educación de similar calidad. Ante tal problemática, surge la siguiente interrogante: ¿Es la desigualdad educativa el principal problema de la educación? Algunos arguyen que, efectivamente, es este el principal problema que resolver; otros, que la calidad de la educación es el factor más relevante. Posicionarnos al respecto, constituye el objetivo del presente ensayo. Para ello, se analizará el tema en cuestión en los siguientes grupos vulnerables: indígenas, discapacitados y migrantes.
En México, el origen socioeconómico de un alumno está fuertemente relacionado con sus aprendizajes. La última prueba PISA, realizada en 2015 para alumnos de 15 años, indica que las chances de lograr buenos resultados académicos[1] en el quintil socioeconómico superior eran 3.6 y 4.6 veces mayores, en matemáticas y lectura respectivamente, que en el quintil más bajo[2].
La desigualdad educativa disminuye las oportunidades y priva a las personas de participar en el desarrollo social, destacó con la representación de la consejera presidenta de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Teresa Bracho González, el director de Análisis de Indicadores de este organismo autónomo, Héctor Figueroa Palafox.
Un gran número de alumnos no están aprendiendo lo que necesitan para enfrentarse a la sociedad actual y para vivir de forma digna, como consecuencia de la educación obligatoria, destacó la consejera de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Sylvia Schmelkes del Valle, en su ponencia Justicia y equidad en educación, presentada en el IV Congreso Nacional de Educación 2018, Pablo Latapí, de la organización Genera Educación
El futuro de la educación nacional está en juego. Ahora son tiempos electorales. A diversos sectores de la clase política les preocupan cosas diferentes. A unos, el futuro de las “reformas estructurales” (v.g. la continuidad de la reforma educativa, es decir, de la Ley General del Servicio Profesional Docente). A otros, la implementación del “modelo educativo” en la siguiente administración federal, particularmente en lo relacionado con los planes y programas de estudio, libros de texto y políticas de gestión intermedia. Otros más están –llanamente– ocupados en sus estrategias para alcanzar “el poder”, sin que muestren aún sus cartas en relación con la educación del país.
Para lograr la equidad e inclusión en la educación es necesaria una acción pública multisectorial en la que participen el Sistema Educativo Nacional y otros sectores sociales, afirmó hoy la consejera del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Margarita Zorrilla Fierro, al comentar la sesión La atención educativa a las poblaciones desfavorecidas, del Seminario La Reforma Educativa. Avances y desafíos, organizado por este organismo autónomo.
Con el mejoramiento de la infraestructura escolar se abate la desigualdad y se mejora el entorno social, dijo esta tarde Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación Pública, quien informó que se invierten 80 mil millones de pesos para mejorar las condiciones de las escuelas.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.