Y después de los festejos del Día del Maestro… ¿qué sigue? Fue una de las preguntas que varios docentes y no docentes nos hicimos después del pasado 15 de mayo, día en que se celebró en cada uno de los rincones de mi México querido, a quien hasta hace unos años era considerado un ejemplo: el maestro.
El pasado 15 de mayo del año 2016, fue domingo y como cada año los maestros celebran su día, y como cada año existen dos formas básicas de saberse y de sentirse maestro de escuela en este país de profundos contrastes, asimetrías e inequidades. Miles de maestros marchan en la ciudad de México y en nueve estados del país, sus consignas centrales es estar en contra de la reforma educativa, abrir el diálogo y exigir respeto y un trato digno a su lucha.
La efeméride del Día del Maestro, como desde hace casi 40 años, tuvo dos trazas opuestas. Una, la celebración oficial en Los Pinos, con el jefe del Estado al centro y un mensaje edificante a los buenos educadores. La buena noticia: el anuncio de incremento salarial y prestaciones al magisterio. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación ofreció la otra batalla, en las calles de la Ciudad de México y en los estados de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán.
Importa felicitar a las y los maestros. Interesa hacerlo porque hay pocas profesiones de cuyos afanes y quehaceres dependamos tanto todos en lo individual y en lo colectivo. Los maestros son el eslabón que conecta lo que somos con lo que seremos y uno de los motores más potentes para proyectar y hacer realidad un nosotros distinto.
Hoy Día del Maestro es propicio para reflexionar sobre la dignidad de esta profesión y la necesidad de su reconocimiento. La profesión docente implica una gran responsabilidad social: propiciar el aprendizaje de alumnos diversos todos los días, en ocasiones en circunstancias difíciles, tanto por las condiciones escolares como por las del entorno. Son verdaderos profesionales no solamente porque han sido formados como tales, sino porque toman decisiones de gran envergadura al enfrentar sus planeaciones escolares, y también al tener que resolver situaciones no previstas que acontecen en la cotidianeidad de la vida escolar y de aula.
El régimen de la Revolución Mexicana estaba en pañales cuando el presidente Venustiano Carranza decretó que a partir del 15 de mayo de 1918 la nación debería honrar a los maestros. Fue un acto de congruencia, la Revolución debía mucho al gremio. Carranza escogió esa fecha para que coincidiera con la de la toma de Querétaro por las fuerzas liberales, que marcó el fin del imperio de Maximiliano.
“Podemos decir orgullosamente que las maestras y maestros de México están asumiendo con total decisión el reto transformador del Siglo XXI. Así lo demostraron al participar en la evaluación del desempeño”, aseguró el presidente Peña.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.