No concibo en nuestro país a alguien a quien no le agradaría contar con una educación de calidad, una educación de primer mundo en donde nuestras niñas y niños puedan descubrir quiénes son, en el que el sistema educativo les acompañe –y no les obstaculice– en su formación como personas, como seres humanos.
El pasado 15 de mayo se celebró el Día del Maestro, en el cual se recuerda la importancia que tiene la profesión docente para la realización del ser humano, así como para el desarrollo democrático y sustentable de un país. El docente es pieza fundamental del aprendizaje de los alumnos, entendido este concepto en su más amplia expresión, que abarca: el dominio de las disciplinas, el interés por el conocimiento, la motivación por el estudio, la curiosidad por indagar, la actitud para enfrentar retos, la capacidad para resolver problemas, entre otros.
Los premios o reconocimientos sirven para reconocer al autor y su obra, por su carisma, ingenio y talento. También los premios y reconocimientos en educación deberían ser indisociables entre el autor y su obra, así como para reconocer su contribución importante a la humanidad.
Este domingo se celebra el Día del Maestro, ritual anual que nos invita a agradecer y reconocer a quienes nos formaron y día a día están frente al aula.
El pasado mes de febrero, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dio a conocer su informe: Estudiantes de bajo rendimiento: Por qué se quedan atrás y cómo ayudarles a tener éxito. De los 65 países participantes en el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés), 13 millones de estudiantes de 15 años poseen un bajo nivel de desempeño en por lo menos una de las tres áreas evaluadas: matemáticas, ciencias y lectura. De estos alumnos, 941 644 son mexicanos, sin incluir al 30% fuera del sistema educativo.
La Reforma Educativa es de alcance nacional y “las entidades que se han retrasado en su aplicación eventualmente tendrán que acelerar el paso para que sus estudiantes no queden rezagados. El Gobierno de la República trabajará con los gobiernos estatales en este objetivo”, aseguró hoy Enrique Peña Nieto, Presidente de México.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.