La reforma constitucional en materia educativa de AMLO es una obra en varios actos:
Acto 1. La iniciativa: 12 de diciembre de 2018
Acto 2: El memorándum: 16 de abril de 2019
Acto 3: Aprobación Cámara de Diputados: 25 de abril de 2019
Faltan todavía varios actos más.
Me reservo una opinión detallada de la reforma una vez que sea promulgada ya que la iniciativa de la misma fue analizada, con mucho detalle, en mi BLOG y en EducacionFutura. Sin embargo, quiero destacar algunos puntos.
¿Habrá o no habrá nueva reforma educativa? Esa es la pregunta. En mi opinión, al final del camino, tendremos una nueva reforma educativa. Quizá no tan opuesta a la anterior, quizá no tan centralizadora en la SEP, pero habrá reforma.
Hace unos siete años la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomendaba “cero tiempo” frente a las pantallas digitales para bebés de dos años o menos de edad. En octubre de 2016 la AAP modificó su posición, no tanto porque ahora piense que el uso de los artilugios electrónicos sea sano, sino porque la realidad es que los niños del siglo XXI crecen en un entorno digital. Dada esa realidad, ¿qué es lo recomendable? Según la AAP “los pequeños menores de dos años aprenden y crecen mejor cuando interactúan y juegan con sus padres, hermanos, cuidadores y otros niños y adultos”.
La reforma educativa de AMLO, como todas las reformas anteriores, tiene puntos positivos y negativos. A pesar de las notas correctas pareciera que existe un dictado de rechazar todo lo que suena o haga eco a la reforma educativa de Peña. En ese afán muchas propuestas correctas se pierden en un océano de críticas a la política educativa de Peña.
No siempre tenemos una respuesta para todo. Quizá en educación nunca sepamos con certeza las causas concretas y ubicuas relacionadas con el aprendizaje. Quizá la naturaleza humana y su cerebro sean tan complejos y aleatorios que nunca descifremos su funcionamiento causal. Además, si el cerebro es complejo, la mente, y sobre todo la consciencia, son complicadas. ¿Son la incertidumbre, el caos y el azar donde navega el cerebro humano negativos? No, en absoluto.
Peña en 2012 y López Obrador en 2018 presentaron dos Iniciativas de reforma constitucional para la educación. Las dos se llamaron reformas. En realidad, todas las reformas, incluidas las de Calderón, Fox, Zedillo y Salinas se han llamado reformas. Ni bien ni mal llamadas, son reformas porque reforman leyes o reglamentos.
Aristóteles, en su libro La Política, hace un análisis de las formas correctas y equivocadas de gobierno. En las correctas ubica a la monarquía y a la aristocracia. La mejor forma de gobierno, en todos los casos, según Aristóteles, es la aristocracia, el gobierno de los mejores, y los mejores son los filósofos y los sabios. La monarquía es una forma correcta si el monarca es un hombre sabio, digamos tipo Pericles, aún y cuando su estatura sea controvertida. Sin embargo, los sabios no se interesan por la política y los Pericles son muy escasos.
El secreto de las buenas relaciones políticas, humanas y diplomáticas es ensalzar lo positivo y suavizar lo negativo. Cada vez que le decimos algo negativo a una persona automáticamente nuestro cerebro produce los químicos de la agresión, el miedo y la angustia tanto en la persona que criticamos como en nosotros mismos. Sin darnos cuenta, nuestro cerebro que nos tiene secuestrados nada en un mar de químicos bautizados por nuestro cerebro racional como ansiedad, miedo, angustia, coraje, rechazo, animadversión. Pero cada vez que aprovechamos una oportunidad, inclusive difícil o incómoda, para decir algo bueno o positivo, generamos los químicos de la empatía, el acercamiento y la felicidad.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.