Los niveles salariales de los maestros varían mucho según los países. Algunos países pagan salarios muy altos, otros muy bajos. Si comparamos únicamente salarios nominales (es decir, sin considerar compensaciones especiales o prestaciones) para todos los niveles de educación (preprimaria, primaria, secundaria y media superior), Luxemburgo y Suiza, seguidos de Corea y Alemania, son los países que más pagan entre los países miembros de la OCDE. La República Checa y la República Eslovaca son los países en donde los maestros reciben los salarios más bajos. (OCDE, Education at a Glance 2018).
No se logrará modificar la calidad de la educación con muchas universidades o muchas becas. Ojalá que el tema fuera de oferta. El problema del rezago educativo tiene raíces profundas. Por un lado, está la pobreza; no solo la pobreza socioeconómica sino la pobreza en las condiciones para el aprendizaje de cada niño.
El seminario ayudará a los participantes a tener una visión estratégica sobre la educación y el aprendizaje a partir del análisis de la reforma educativa de Peña. Esto les permitirá, por un lado, distinguir los aciertos y errores de la reforma y comprender cualquier rumbo que tome la política educativa de López Obrador; lo que podrá cambiar y lo que no podrá cambiar, y los tiempos. El seminario preparará a los participantes sobre la relación entre la pedagogía y los fenómenos de la vida en el siglo XXI, como globalidad, digitalización, multiculturalidad y la lucha entre la “McDonaldización” de las culturas mundiales y el resurgimiento del nacionalismo y proteccionismo.
Terminadas las campañas, el lenguaje político de los contendientes es sustituido por el lenguaje de los gobernantes. Una cosa es ofrecer que se eliminará o derogará la reforma educativa y otra es lograrlo y en qué condiciones. En el detalle está el diablo. Cualquier cosa que se intente llevará tiempo.
Viviremos algunos meses de incertidumbre. Recordemos que el lenguaje de los políticos en campaña es diferente al lenguaje de los gobernantes y legisladores. En campaña nada importa más que ganar las elecciones. Así que las verdaderas intenciones se sabrán en algunas semanas más, una vez que tengamos gobernantes y legisladores electos. Sabemos lo que ellos han dicho en sus plataformas y en los debates. La información más reciente es la del debate del martes 12 de junio pasado. La ventaja de lo dicho en el debate sobre lo dicho en las plataformas es que todos nosotros escuchamos de las bocas de cada uno de los candidatos lo que ellos harían. En cambio, lo que está escrito en sus plataformas pasa por muchas plumas que enfatizan o suavizan, pero que no necesariamente refleja el pensamiento exclusivo de los candidatos.
La educación es lo que menos importa a los candidatos. Lo importante ahorita es ganar las elecciones. La elección es la flor imperial del póquer político. Para ganarla los políticos harán lo que sea. Desde campañas manipuladoras en sus mensajes públicos hasta arreglos abiertos o subrepticios. En el mundo de las elecciones todos los políticos son realistas. En este sentido es preciso recordar la esencia del pensamiento de Maquiavelo contenida en el capítulo 15 de su obra máxima “El Príncipe”. Ahí, Maquiavelo dice, en esencia, que el príncipe que quiera mantenerse como tal debe aprender a no hacer lo debido, correcto o bueno de acuerdo con las circunstancias. Así que todavía faltan muchas cosas que ver y no ver en la Alta Política, antes de saber lo que pasará con la educación en la Baja Política.
Estudiar más horas no se traduce en mejores calificaciones para el promedio de los jóvenes de la OCDE, según PISA; excepto para los asiáticos, latinoamericanos y estadounidenses. Los asiáticos entre más estudian más aprenden; los latinoamericanos, entre más estudian aprenden lo mismo, al igual que los estadounidenses, pero los canadienses y los europeos entre más estudian menos aprenden. Tres patrones diferentes. Lo anterior parece indicar que no existe tal cosa como escuela de clase mundial, si lo que entendemos como eso son altos resultados.
Las noticias no son buenas porque a pesar de las grandes reformas educativas de los últimos 25 años, las cosas no parecen funcionar, o funcionan tan lentamente, que la mayoría de nosotros no las veremos realizar.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.