Es triste atestiguar que el nuevo gobierno esté tomando decisiones que van en contra de los intereses de la nación en materia educativa. Hace un par de días escuché al Senador Reginaldo Sandoval (Partido del Trabajo), decir en una entrevista con Ciro Gómez Leyva, que la bancada de MORENA estaba por meter una iniciativa en la Cámara de Senadores para derogar la reforma educativa (RE). Inmediatamente después, corrigió y precisó que no era toda la RE, sino las leyes en las que se soporta la evaluación docente con “fines punitivos”. Sin embargo, cuando se le preguntó cuáles eran esas leyes, el senador no supo nombrarlas correctamente.
Sé que es políticamente incorrecto hablar en estos tiempos de evaluación, especialmente, de la evaluación docente. Este término lo empezó a satanizar la CNTE, partiendo de la premisa de que la evaluación que actualmente se le practica al magisterio es “punitiva”.
El futuro secretario de educación, Esteban Moctezuma Barragán (EMB), anunció que Gilberto Guevara Niebla (GGN) se incorporaría a su equipo de trabajo para atender asuntos de equidad educativa. Es del conocimiento público que GGN fue uno de los líderes más importantes del movimiento estudiantil de 1968 y de los pocos que están vivos. Por ser activista de este movimiento fue encarcelado, torturado y exiliado a Chile. Hay que decir que la probidad moral de Gilberto no está en duda; su congruencia personal tampoco lo está; ni su interés por luchar por un país más justo y democrático.
El “futuro” es un concepto que alude a lo que va a suceder en un tiempo próximo, cuyo referente es el presente. Los futurólogos se dedican a estudiar los cambios que la humanidad experimentará con mayor probabilidad, considerando los avances de la ciencia y la tecnología, así como los cambios sociales que la humanidad experimenta en distintos ámbitos: económicos, morales, éticos y religiosos, entre otros. Desde hace algunas décadas algunos futurólogos preveían que las nuevas tecnologías digitales de la información y la comunicación, especialmente internet, transformarían el mundo de una manera radical que, hasta hace muy poco, el común de las personas no anticipaba. Esta tecnología ha impactado en prácticamente todas las esferas de la vida. Entre otras cosas, ha permitido: la comunicación entre las personas de todas las regiones del mundo, el acceso de información de manera generalizada y la globalización de la economía.
A partir del 1º de julio se ha empezado a hacer viral todo lo que diga AMLO y su equipo. Éste es el caso del tema educativo, que fue un eje vertebral en la campaña de quien será el próximo presidente de México. El mensaje más viralizado ha sido la abrogación o cancelación de la “mala llamada reforma educativa (RE)”. Sin que se haya especificado qué de la reforma educativa se va a cancelar, todo indica que un componente a erradicar es la vinculación de la evaluación de los profesores con su condición para permanecer en el servicio docente. Esto implica que habrá que cambiar la Constitución y las tres leyes secundarias, que dan el soporte normativo a todos los programas y acciones de la RE: Ley General de Educación, Ley General del Servicio Profesional Docente y Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).
Desde hace varias décadas, la información y el conocimiento se han convertido en los principales productores de riqueza. La economía global comienza a transitar de una economía de cantidad por una de calidad. Lo que cuenta en el valor del producto es la información que contenga. Cuando uno compra una medicina, lo que nos venden es el valor de la información contenida en una pastilla. La calidad de un producto se fundamenta en la información que contiene y ésta, a su vez, en el conocimiento que se genera gracias a la educación.
Durante toda la campaña de AMLO a la presidencia de la República, el próximo presidente electo se manifestó en contra de la Reforma Educativa, impulsada por el grupo parlamentario que conformó el Pacto por México: PRI, PAN y PRD. Aunque no se sabe a bien qué componentes se desean derogar, es claro que al menos su intención es eliminar la evaluación de los docentes con propósitos de permanencia, a la que igual que la CNTE califica como “punitiva”.
He leído y oído decir a AMLO que echará atrás a la reforma educativa porque fue impuesta por los organismos internacionales, porque su verdadera intención fue privatizar la educación pública, razón por la cual se denostó a los docentes y se les culpabilizó del fracaso educativo que ha tenido el país. Sin embargo, estos argumentos parecen más bien posiciones ideológicas que solo convencen a los fieles admiradores de AMLO. A falta de pruebas de lo dicho hasta ahora, AMLO ha sostenido que “la reforma educativa ha fracasado” ya que los resultados que arrojan las evaluaciones nacionales e internacionales de aprendizaje —como las que realiza la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), con la prueba PISA, y las que diseña el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), con las pruebas Planea—, han demostrado que el país ha retrocedido en materia educativa desde que se implementó la “mal llamada reforma educativa”.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.