Eduardo Grajales
En los últimos treinta años el sector educativo ha sido pieza clave en el diseño de las agendas políticas gubernamentales en diferentes países de América Latina (AL), que buscan ponerse a la vanguardia de las potencias mundiales para alcanzar un mayor desarrollo económico y humano.
Entonces y hasta ahora, de Argentina a Cuba se han impulsado múltiples reformas educativas que han polemizado al sector político, académico y social al involucrar cambios profundos a nivel curricular, pedagógico, filosófico y metodológico, sugeridos mayoritariamente por organismos internacionales cuya ideología neoliberal muchas veces se contrapone con la de la región.
En México no hemos sido ajenos a esta situación. En la pasada administración vivimos quizá el más cruento desenlace que ha tenido una reforma educativa en la historia reciente de nuestro país, la cual no solo resultó fallida, sino derogada por el gobierno sucesivo que, paradójicamente, sufre también las consecuencias de impulsar una contrarreforma con esencia neoliberal.
Estas mismas complicaciones, en mayor o menor medida, las viven y han vivido países como Bolivia, Chile, Ecuador, Argentina, Brasil, Cuba, Colombia, entre otros, como puede constatarse en el libro Políticas Educativas en América latina, Reformas, Resistencia y Persistencia, cuyo coordinador es el académico mexicano, Carlos Ornelas, lectura que recomiendo porque me parece de gran relevancia para comprender el tema en cuestión.
A través de este interesante documento de educación comparada, que agrupa una serie de conferencias magistrales de especialistas internacionales, se identifican puntualmente los recovecos de distintos proyectos educativos latinoamericanos, y se analizan sus trasfondos desde la visión de los expertos quienes señalan sus aciertos, yerros y los avances que se han obtenido en el intento.
La conclusión que en lo personal me dejo este libro, es que todos esos países han hecho grandes esfuerzos por modernizar sus sistemas educativos y encontrar una ruta auténtica que les permita gestionarlos con los mayores enfoques de calidad. Infortunadamente, sus logros no han sido los esperados por aspectos culturales, políticos, pero sobre todo por encontrados intereses económicos. Su educación, incluyendo la de México, ha avanzado, sí, pero a paso lento y poco significativo.
Asimismo, se concluye que una reforma educativa no basta solo con un diseño adecuado y una correcta planificación y legalidad, requiere de una alta capacidad política para legitimarla en todos los entornos, lograr consensos entre los actores gubernamentales que la promueven con otras fuerzas políticas casi igual de relevantes, necesarias la más de las veces para su apropiada operatividad, como sindicatos, asociaciones de padres de familia, organismos empresariales, académicos, entre otros.
Quizá este sea el gran reto de la próxima administración presidencial, encontrar una ruta que le permita cohesionar a todas esas fuerzas en un gran proyecto educativo que permita apalancar hacia el desarrollo económico y social que le urge a nuestro país.
En los últimos treinta años el sector educativo ha sido pieza clave en el diseño de las agendas políticas gubernamentales en diferentes países de América Latina (AL), que buscan ponerse a la vanguardia de las potencias mundiales para alcanzar un mayor desarrollo económico y humano.
Los constantes yerros y fintas del profesor Alfonso Cepeda de un aparente espaldarazo del SNTE al proyecto educativo del Presidente Obrador, ya le están cobrando factura.
La más crítica de todas y que se observa en la profundidad de la discusión es el error que ha cometido la SEP desde la promoción hasta la implementación del nuevo proyecto educativo, lo que ha sido evidente ante los graves errores cometidos desde el diseño la Nueva Escuela Mexicana y su Marco Curricular, hasta en la elaboración de los polémicos documentos escolares.
Uno de los aspectos fundamentales en el proyecto de la Nueva Escuela Mexicana es el papel de padres y madres de familia en la búsqueda del máximo logro educativo de niñ@s y adolescentes.
En un intento por mostrar a una secretaria de Educación estratégica y vinculada con el magisterio el diario La Jornada presentó una entrevista de la funcionaria, muy pobre de contenido, donde deja ver una secretaria muy lejos de lo que se espera y de lo que demanda la realidad educativa.
Las críticas al nuevo Marco Curricular 2022 se han centrado en sus aspectos filosóficos, teleológicos y axiológicos, y en síntesis apuntan a un intento paradójico de ideologizar a la sociedad a través de la educación, sin embargo, poco se ha hablado de su dimensión pedagógica y de las posibilidades de su materialización en las aulas, desde la perspectiva de las y los maestros.
Sin duda, grandes retos para la nueva titular de la SEP que tiene desde ahora y en menos de dos años, grandes temas por atender teniendo como única herramienta el voto de confianza de algunos sectores de maestros y maestras que todavía confían en la 4T y, por supuesto, el del presidente. Veremos.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.