De tal manera que, en las vísperas de la salida de la maestra Delfina y el arribo de otro u otra titular, resulta interesante hacer un balance de la gestión educativa de 2021 a 2022, durante la estancia de la virtual candidata a la gubernatura del Estado de México, esperando que esa dinámica planteada no sea una tendencia y una característica que, de ganar la contienda electoral en el Estado de México, continué en esa región, pues sería muy lamentable que los fracasos educativos que hoy son palpables a nivel nacional, se traduzcan a fracasos gubernamentales en una entidad tan importante para el país.
A pesar de ser uno de los sectores más fuertes y aguerridos en el entorno sindical, el papel de la mujer en estas organizaciones todavía no logra el reconocimiento que merece, mucho menos la paridad en los cargos en la gran mayoría de las dirigencias sindicales de este país.
Tomar conciencia de la importancia que han tenido las luchas de miles de trabajadores mexicano en épocas anteriores, es un elemento fundamental para comprender la importancia del sindicalismo en la defensa de todas y cada una de las prestaciones, estímulos y aumentos salariales que se han logrado gracias a estos organismos hoy en día desdibujados del contexto político nacional.
De unos 16 congresos seccionales que se han llevado a cabo para renovar las estructuras del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), solo dos de ellos no han sido impugnados por irregularidades en el proceso, mientras que el resto, se encuentran en vías de ser litigados ante el Tribunal de Conciliación y Arbitraje, lo que pone en entredicho la calidad de la democracia que ha estado dando a conocer el secretario general del SNTE, Alfonso Cepeda Salas.
Ver a la evaluación como un proceso nocivo para el desempeño y la formación de millones de estudiantes es un error garrafal por parte de las autoridades educativas.
Analizar la situación de los sindicatos mexicanos y su papel en la vida nacional resulta complicado, primero porque es un tema que aparentemente no ha cambiado desde sus orígenes y segundo porque son pocos los expertos y los medios que brindan contenido tan especializado.
Algo que parece todavía no quedar claro respecto a la calidad de la educación en México es que está se encuentra íntimamente ligada a la calidad del magisterio por lo que, si queremos mejores estándares educativos como Nación, es importante apostarle a mejorar no solo la calidad laboral de las y los docentes, sino también su calidad de vida.
La situación que enfrenta el sistema educativo mexicano es preocupante. No solo por el impacto que ha tenido la pandemia, sino por la ausencia de liderazgos que garanticen la calidad educativa y ayuden a encontrar estrategias que abonen a solventar el rezago histórico existente.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.